El feudo de Ciudadanos: Hortaleza, la resistencia del centro político

Los simpatizantes de la formación naranja y Edmundo Bal están seguros de que, como en las elecciones de 2019, este 4-M «su voto no caerá en saco roto»

José Ignacio Sanz, votante de Ciudadanos, define en una palabra a Ángel Gabilondo: «insulso».
José Ignacio Sanz, votante de Ciudadanos, define en una palabra a Ángel Gabilondo: «insulso».©Gonzalo Pérez MataLa Razón

Es bien sabido que Ícaro fracasó en su intento de escapar del cautiverio en el Laberinto de Creta. Sin embargo, poco se habla del hecho de que su padre, el arquitecto Dédalo, sí logró salir de la isla con las mismas alas que había fabricado para los dos. «No vueles demasiado alto, que el calor del sol derretirá la cera que une las plumas y caerás, pero tampoco demasiado bajo, porque si te mojas, el peso te impedirá avanzar». Nadie estuvo allí para verlo, pero algo así debió de decirle, aunque él desoyó la voz de la experiencia. El final de la historia es trágico, pero la moraleja sigue resonando 2.000 años después: en el término medio está la virtud.

Esto, trasladado a la política, da como resultado «un programa de gobierno equilibrado, progresista y liberal», o al menos, así lo defienden simpatizantes de Ciudadanos como José Ignacio, que el 4-M volverá a votar a la formación naranja como viene haciendo desde las elecciones al Parlamento Europeo de 2014. Ana apostará también por la lista de Edmundo Bal en estas autonómicas porque, dice, «entiende que el bipartidismo siga siendo dominante, pero no que los populismos ganen a la moderación».

José Ignacio Sanz tiene 49 años y es redactor publicitario, mientras que Ana García se dedica al mundo de la banca de inversión y tiene 36; en común, además de la intención de voto, el lugar de residencia: Hortaleza. Situado al noreste de Madrid, este distrito con más de 193.000 habitantes está gobernado por Ciudadanos y, junto a Barajas, es la zona en la que mejores resultados obtuvo el partido en 2019. «Hortaleza es un distrito con mucha diversidad que convive en armonía: hay ciudad y hay pueblo, comercio de proximidad y grandes superficies, educación pública, concertada y privada, un futuro para los más jóvenes y seguridad para los mayores», describe este vecino que celebra el cambio de mando en el distrito. Lo que empuja a Ana a preguntarse: «Si nadie duda de que se gestiona mejor con la cabeza que con las tripas, ¿por qué no votamos siempre de manera racional?».

Ana García, votante de Ciudadanos, define en una palabra a Isabel Díaz Ayuso: «endiosada».
Ana García, votante de Ciudadanos, define en una palabra a Isabel Díaz Ayuso: «endiosada».Gonzalo Pérez MataLa Razón

Una política con cabeza que, para ellos, habría empezado por evitar estos comicios que consideran «un sinsentido». «La moción de censura de Madrid solo existía en la cabeza de Isabel Díaz Ayuso, que llevaba queriendo convocar elecciones desde que las encuestas le eran favorables, y lo de Murcia fue la excusa perfecta», se atreve a afirmar Ana. «Me ha parecido una irresponsabilidad propia de una persona carente de sensibilidad y sentido de Estado, además de un ejercicio de abuso político del Partido Popular contra Ciudadanos», continúa al respecto José Ignacio. Pero el mal ya está hecho, y ahora los de naranja esperan que Madrid responda a la presidenta con un «castigo en las urnas»: «La verdadera disyuntiva del 4-M no es elegir entre comunismo o libertad, sino entre crispación o centro; los madrileños ya éramos libres antes de que ella gobernara», lanza Ana contundente.

Esta forma de hacer las cosas en la confían los dos de Hortaleza, dicen, pasa también por una campaña electoral en la que primen las propuestas sobre las descalificaciones propias de la «polarización política». «¿Alguien ha escuchado que Bal quiere incluir una casilla para destinar a la ciencia la recaudación del IRPF o hacer permanente a todo el personal sanitario docente de refuerzo que se ha contratado durante la Covid-19?», vuelve a preguntar al aire Ana, que termina decepcionada: «Desgraciadamente, prestamos más atención a los insultos y a los gritos». Su paisano añade el argumento de que «durante dos años de cogobierno con el PP en el Ayuntamiento y en la Comunidad, Ciudadanos ha demostrado tener más sensibilidad, creatividad y flexibilidad con medidas como la reducción del IVA de las actividades deportivas o del precio del Abono Transporte a los mayores».

Por último, alejarse del gobierno de tripas significa para los votantes de Bal no tener miedo al diálogo con nadie, y recuerda José Ignacio: «No es Ciudadanos el partido que tiene que acercarse a los demás, sino ellos quienes necesitan pactar para cogobernar y, para eso, deberán moderar sus posturas y reivindicaciones y renunciar a sus excesivos y acostumbrados privilegios». Y Ana recalca: «Lo importante es que no gobiernen los extremos, ni los de un lado ni los del otro».

Así, seguros del poder del término medio y pese a las encuestas, en Hortaleza son muchos los que no tienen duda de que Ciudadanos alcanzará el tan temido y codiciado 5% que, esperan, quede reservado a los que no tienen bando, a los que no son ni «rojos» ni «fachas», un mínimo 5% reservado a la virtud.

Los resultados de 2019

Censo de Hortaleza: 136.893 votantes
Participación en el distrito: 72,13%
Participación en la Comunidad: 64,27%
Diferencia de participación: +7,86 puntos
Votos de Cs: 24.382
Porcentaje de votos de Cs en el distrito: 24,77%
Porcentaje de votos de Cs en la Comunidad: 19,55 %
Diferencia de apoyo a Cs: +5,22 puntos