Educación

Claudia, la madrileña que logró la mejor nota en Bachillerato Internacional y ha conquistado Carolina del Norte

La estudiante ha dado el salto de su colegio en Villanueva de la Cañada a la Universidad de Chapel Hill: “La educación aquí es más abierta. Aunque estudio Neurociencia, tengo clases de Antropología”

Claudia Huang (18 años) en su universidad en Chapel Hill, Estados Unidos.
Claudia Huang (18 años) en su universidad en Chapel Hill, Estados Unidos.La Razón

Al otro lado del Atlántico, el curso ya ha arrancado. O al menos en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, una de las tres instituciones que reclaman el título de la universidad pública más antigua de Estados Unidos y el lugar que desde el pasado 14 de agosto y durante los próximos años será la segunda casa de una joven madrileña con un sueño: convertirse en neurocientífica.

«He sabido que estudiaría esta carrera desde que mi abuelo sufrió una hemorragia cerebral, lo que me motivó a querer aprender para poder ayudarle», empieza narrando su historia la protagonista, que, a sus 18 años, ya presume de buen currículum, pues tuvo tiempo antes de que llegara la pandemia y su caos de asistir en 2019 a la escuela de verano de la prestigiosa Universidad de Harvad, donde tuvo su primer acercamiento con la que ya es su disciplina. Además, Claudia Huang, que así se llama, puede ir incluyendo en su carta de presentación un reciente e importante logro: es la estudiante queha obtenido la mejor nota de España en Bachillerato Internacional, nada más y nada menos que 45 puntos, esto es, la máxima posible.

«Mi forma de estudio es muy directa: cojo el libro, leo y me hago preguntas y resuelvo ejercicios para practicar y aplicar todos los conceptos, algo así como lo que se hace para preparar el teórico de conducir», desvela sobre su método la universitaria, que asegura no tener ningún truco secreto a la hora de preparar sus exámenes más allá de que prefiere subrayar antes que hacer resúmenes y que en lugar de sesiones intensivas de memorización ella opta por un repaso constante de los contenidos después de cada clase. Y esto que de su boca suena muy simple, es lo que le ha permitido conseguir los mejores resultados como alumna del Colegio Internacional SEK El Castillo.

Sobre su paso por este centro localizado en el municipio madrileño de Villanueva de la Cañada, Claudia destaca: «Aparte del idioma, yo creo que la principal diferencia de un bachillerato internacional con uno español está en el desarrollo de habilidades como el pensamiento crítico, la capacidad comunicativa y hasta la audacia, que son características sobre las que se pone mucho énfasis en este programa educativo». Así, continúa explicando, además de las pruebas finales, en el cómputo de 45 puntos de nota totales que ella ha sacado, en el Bachillerato Internacional juegan un papel fundamental una serie proyectos de evaluación interna de cada materia y un ensayo reflexivo de Teoría del Conocimiento: «Es decir, en este bachiller te intentan formar también como persona para garantizar tu éxito en el futuro, tanto en la universidad como en el mundo laboral», remata la estudiante en un discurso en el que se cuelan sin querer los términos en inglés.

Puede que esta filosofía inculcada por sus profesores y profesoras desde pequeña sea la que está detrás de que, desde el principio y como tampoco dudó a la hora de elegir carrera, Claudia tuviera claro su destino: «Siento que la educación universitaria aquí en Estados Unidos es más abierta, por ejemplo, aunque estoy matriculada en Neurociencia, tengo clases como Antropología, es decir, que aquí te obligan a no cerrarte a tu rama, a aprender de todo un poco para que podamos ser profesionales más redondos».

Obviamente, con sus calificaciones, la madrileña no tuvo problemas a la hora de solicitar plaza en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, así que, allí está, empezando de cero y atendiendo a este medio por teléfono sin ningún miedo: «Los primeros días fueron un poco más difíciles, aunque, la veradad, lo peor para mí es el clima, mucho más húmedo que en Madrid, pero con respecto a las clases, me he adaptado bien, no he notado tanta diferencia, al final, en mi colegio también daba las asignaturas en inglés».

En cuanto a los amigos, Claudia cuenta con el apoyo de una cara conocida en el campus, una estudiante del Colegio Internacional SEK Ciudalcampo, de San Sebastián de los Reyes, claro que, viviendo en una residencia universitaria, pronto a las dos les faltará tiempo para llegar a todos los planes que se les presenten. Porque, parecerá imposible, pero Claudia dice tener tiempo libre y le gusta emplearlo tanto en acariciar las teclas de un piano como en bailar al ritmo de k-pop.

Nacida en la capital, su mirada rasgada habla de la vida de su madre y de su padre, que hace más de 20 años tomaron un camino por ella dejándolo todo en China para escribir un futuro nuevo en España. Y por eso a ella le cuesta tanto imaginarse a sí misma trabajando lejos de Madrid: «Es donde me he criado y a lo que estoy acostumbrada, así que, de momento, solo puedo pensar en regresar, claro que, quién sabe», deja abierta la puerta la estudiante.

Que por más ilusionada que esté con la aventura que le deparará Estados Unidos y por más cliché que parezca lo uno y lo otro, todo lo que alcanza a planear hoy Claudia es el día en que tenga una buena tortilla de patatas en la mesa otra vez y su vuelta a casa por Navidad. Claro que, ojalá, Claudia no vuelva solo por Navidad y pronto haya una neurocientífica más en la capital.