El objetivo de Vox para 2023: cogobernar las diez principales ciudades de Madrid

La entrada de los de Abascal en el Ejecutivo de Castilla y León refuerza la estrategia de Vox de conformar coaliciones municipales con el PP en 2023

La portavoz del Grupo Parlamentario de Vox, Rocío Monasterio, en el homenaje en recuerdo a las víctimas de los atentados del 11 de marzo
La portavoz del Grupo Parlamentario de Vox, Rocío Monasterio, en el homenaje en recuerdo a las víctimas de los atentados del 11 de marzo FOTO: Eduardo Parra Europa Press

La inminente incorporación de Vox al Ejecutivo de Castilla y León, el primero que compartirá con el PP, abre para los de Santiago Abascal la expectativa de consolidarse como partido de gobierno a partir de mayo de 2023, fecha en la que se celebran elecciones autonómicas, en buena parte del país y municipales en todo el territorio. En lo que tiene que ver con la Comunidad de Madrid, su estrategia pasa por intensificar su estrategia de presencia en la calles, lograr una mayor implantación territorial y apostar por los debates en los que ha venido insistiendo desde 2019 en las instituciones de la región: seguridad, baja fiscalidad y reducción del gasto político. Sobre esa base y a partir de los números que arrojan tanto las encuestas como el resultado obtenido por el partido de Rocío Monasterio en los 179 municipios en las elecciones del pasado 4 de mayo, Vox arranca este año decisivo con opciones para lograr una meta que, hace sólo unos meses, podría parecer más incierto que ahora: cogobernar algunas de las principales ciudades de la región. A su favor también juega el «factor Ayuso». La presidenta de la Comunidad de Madrid siempre ha insistido en que, a su juicio, es preferible el entendimiento con Vox a la búsqueda de fórmulas que impliquen contar con partidos de izquierdas. Y para cuando se concrete esa cita con las urnas, Ayuso ya liderará el PP de Madrid, tras el Congreso regional previsto para finales de este semestre.

Un «suelo electoral firme»

Al contrario de lo que le sucede al resto de partidos políticos, Vox demostró el 4-M un nivel de apoyo muy parecido en todos los municipios, especialmente en lo que concierne a las 10 principales ciudades de la comunidad, las más pobladas. En todas ellas, de reeditarse los resultados de las últimas elecciones autonómicas, estaría, de hecho, en disposición de compartir gobierno con el PP en casi todas ellas. En esas diez localidades, incluida la capital, cosechó entre el 8% y el 10% de los votos. Y la suma PP-Vox rebasa o está próxima al 50% de los sufragios.

Las plazas en los que el gobierno entre populares y Vox se antoja más factible son Alcalá de Henares, Alcorcón, Torrejón de Ardoz y Alcobendas. En estos cuatro municipios, el PP logró un resultado por encima del 40% y Vox superó el 8%. En Alcobendas, por ejemplo, ambas formaciones sumaron más del 58% de las papeletas: el PP se hizo con el 49,6% y Vox llegó al 8,9%. En Alcorcón, el 41,3% del PP y el 8,1% de Vox situó al centro derecha cuatro puntos por encima de las tres formaciones de izquierdas (PSOE, Más Madrid y Podemos). En Alcalá y Torrejón, Ayuso y Monasterio reunieron el 52,2% y el 53,8%, respectivamente. En la capital, feudo sometido recientemente a las turbulencias derivadas de los choques entre ambos partidos, también se dio el 4 de mayo la ecuación que permitiría alumbrar un gobierno de coalición, con el PP por encima del 45% y con Vox rebasando el umbral del ocho por ciento.

La batalla de Fuenlabrada

La empresa más difícil, sin embargo, se presentará en feudos históricos del socialismo. Es el caso de Móstoles, la segunda ciudad más poblada de la región. Vox logró en las elecciones autonómicas un meritorio 9,2% de los votos. El PP consiguió el 40,9% de los apoyos, de manera que la suma de las dos formaciones de derechas superó a las tres izquierdas en casi siete puntos. En Fuenlabrada, un cambio de signo en el gobierno del consistorio sería histórico, ya que, desde la recuperación de la democracia, siempre ha estado gobernando por el PSOE. El PP logró en esta plaza en mayo el 35,9% de los votos y Vox llegó al 10%. La suma de los tres partidos de izquierdas aquí sí superó ese 35,9% del centro derecha. En concreto, PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos se situaron en el entorno del 47%, lo que hace previsible una reñida pugna entre bloques. El escenario es similar en Parla: el PP sumó el 33,9% y Vox marcó aquí su techo de apoyo entre las principales ciudades: el 12%. Aquí también la izquierda superó ese 45,9% del centro derecha, gracias al 21,3% del PSOE, el 18% de Más Madrid y el 9,4% de Vox.

Getafe y Leganés son los otros dos grandes municipios del sur en disputa. Y en ambos, si consideramos el 4-M como termómetro, la situación de partida es similar. En ambas localidades el PP logró el 35% de los votos, Vox superó el 8% y, por su parte, la izquierda se situó en el entorno del 50%.

12% logró Vox en Parla, el municipio en el que sumó un mejor resultado, entre 10 primeras ciudades
333.403 votos consiguió en las elecciones autonómicas del pasado mes de mayo en toda la región
9,15% fue su apoyo entre los madrileños en esas elecciones. En 2019, consiguió el 8,88%

Recado a Ayuso

La portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, insistió ayer a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en que reduzca gasto en materia de «igualdad, chiringuitos y el impuesto autonómico de la luz». Lo hizo después de que la propia Ayuso pidiera el domingo, en el marco de la Conferencia de Presidentes, que se suspendan temporalmente los impuestos que gravan la luz y el gas y que se destinen los 20.000 millones del presupuesto del Ministerio de Igualdad a ayudar a las familias frente a la subida de precios. «Esto decíamos a Diaz Ayuso el jueves pasado y el sábado siguiente ella se lo dijo al Gobierno de (Pedro) Sánchez. ¡Bravo! Ahora estaría bien hacer lo mismo en la Comunidad de Madrid: eliminar gasto en igualdad, chiringuitos, impuesto autonómico a la luz, número de diputados. ¡Está en su mano!», aseguró Monasterio a través de su cuenta de Twitter.