Las empresas del automóvil siguen uniendo sus fuerzas contra el coronavirus

Los fabricantes producen ahora mascarillas y respiradores y las cadenas de talleres ceden materiales de protección

Thumbnail

La respuesta de las empresas del sector del motor ha sido ejemplar desde los primeros días de la crisis. Todas las marcas de coches han aportado sus esfuerzos para intentar ayudar con los medios que tienen a su alcance. Una reacción que también ha sido secundada por otros actores del sector como talleres o páginas de promoción y ventas.

Las primeras marcas en reaccionar fueron Hyundai y Land Rover. La primera cedía su flota de demostración en Madrid y en sus concesionarios de toda España a los hospitales para dar servicios de urgencia. La firma británica ponía a disposición de Cruz Roja 18 vehículos todo terreno para poder acceder a las viviendas más apartadas. Inmediatamente, la casi totalidad de las marcas se unieron a la iniciativa poniendo sus flotas a disposición de los sanitarios.

En otra dirección, un grupo de trabajadores de Renault se ponía en marcha para fabricar cientos de mascarillas por medio de sus impresoras 3D desde sus casas y con materiales cedidos por la empresa. Tras las mascarillas han llegado pantallas de protección para los policías. Seat ampliaba esta colaboración y convertía su línea de montaje para producir respiradores con tecnología de vanguardia. Y desde el 23 de marzo, la planta de Volkswagen en Navarra trabaja en la misma dirección.

Además de ceder vehículos para que algunas ONG puedan repartir comida a personas mayores aisladas, ha establecido en la fábrica unos turnos de trabajo con empleados voluntarios que, con sus impresoras 3D están produciendo pantallas protectoras a una cadencia de 130 unidades diarias. Ya han entregado más de un millar.

Ford también se ha unido a este esfuerzo de la industria y, en colaboración con la Generalidad Valenciana, ha puesto en marcha una línea de impresoras 3D para fabricar mascarillas en la que trabajan 15 empleados en tres turnos que ya han fabricado en la planta de Almussafes más de 300 mascarillas de uso sanitario. Además, a través de la Fundación Ford y el propio Bill Ford, presidente ejecutivo, destina un fondo de medio millón de dólares para igualar las donaciones contra la pandemia que sus empleados hagan a alguna ONG, con lo que se llegaría al millón de dólares al sumar los dos esfuerzos. Por su parte, el importador español de coches chinos Invicta, en colaboración con empresarios madrileños de esta nacionalidad, han repartido 16.000 mascarillas quirúrgicas desechables en diferentes hospitales de Madrid, Cuenca y Albacete.

Otros sectores de esta industria colaboran asimismo para paliar los efectos de la pandemia. Es el caso del grupo empresarial Carglass, dedicado al mantenimiento, reparación y sustitución de lunas de automóviles, que ha donado 199.000 guantes de nitrilo y 300 litros de gel hidroalcohólico al Grupo DomusVi, que regenta 198 centros con más de 25.000 camas en residencias de ancianos, ante la necesidad de equipos de protección para el personal de estos establecimientos, dedicados al cuidado de un sector al que el Covid-19 está golpeando con especial dureza.

Estos establecimientos tienen la necesidad de más equipos de protección individual, tanto para sus trabajadores, como para los usuarios de las residencias y centros. Este se distribuirá entre los empleados y centros en función de las necesidades internas de los mismos. Carglass también está directamente implicado en el proyecto ‘Coronavirus Makers’ de impresión 3D para fabricar viseras antisalpicaduras para personal sanitario y voluntarios de reparto de alimentos. Gracias a la iniciativa de las personas del departamento de formación técnica de la compañía, se están utilizando 5 impresoras 3D con las que se fabrican viseras de protección homologadas por el Ministerio de Sanidad.

Por su parte, y para ayudar a los empresarios afectados por el cierre de actividad, Sumauto, empresa especialista en portales “online” de automoción, como Autocasión o AutoScout24, entre otros, ha lanzado un plan anticrisis para sostener el negocio de concesionarios y compraventas. Ofrece a todos ellos, sean o no clientes anteriores, la publicación de sus anuncios en ambas plataformas completamente gratis mientras se prolongue el actual estado de alarma, que ha obligado al cierre de las exposiciones físicas.

Hay que señalar que en marzo la caída de ventas de la red comercial de automóviles en España ha sido de casi el 70% al estar cerradas las instalaciones por no ser servicios esenciales. Esta iniciativa puede tener un especial interés para aquellos que carecen de un escaparate digital en el que dar salida a sus coches. Para abril y mayo se esperan caídas de las matriculaciones cercanas al 90%. Son casi 8.000 concesionarios y compraventas que actualmente conforman el mercado, de los cuales un 95% son pequeñas y medianas empresas, precisamente los que más están sufriendo el impacto de esta crisis.