Mitsubishi Eclipse Cross: un todocamino con las medidas justas

Guarda un equilibrio acertado entre potencia, robustez, equipamiento y precio

El Eclipse completa la oferta de Mitsubishi en el campo de los SUV, pero con gran vocación de todo terreno. Dentro de la gama de la casa japonesa, se sitúa entre el ASX y el Outlander, pero con una estética muy acertada que nos recuerda en la parte posterior a las formas de un coupé. Desde 31.600 euros podremos adquirir este automóvil equipado con us motor de gasolina que desarrolla una potencia de 163 caballos

En el capítulo de motores, Mitsubishi está retirando en Europa las opciones con motor diésel, aunque aún es posible encontrar algunas unidades en puntos de su red comercial. La opción disponible en los combustibles habituales es un gasolina, que se materializa en un bloque de cuatro cilindros y 1,5 litros turboalimentados que llega a una potencia de 163 caballos. Si hallamos algún diésel será el de 2,2 litros de cilindrada y 148 caballos, asimismo brillante. En el primer caso, la caja de cambios puede ser una manual de seis velocidades o la automática que asimismo encontramos en la motorización diésel con ocho velocidades y convertidos de par. Pero también se espera la recién anunciada versión híbrida enchufable, que reúne todas las ventajas de los PHEV tanto desde el punto de vista económico como de utilización.

Con una longitud de 4,4 metros, el Eclipse destaca por su esperado acabado en todas sus versiones y su equipamiento muy completo. El espacio del habitáculo es más que suficiente para albergar a cuatro adultos de buen tamaño incluso en un viaje largo, para el cual podremos utilizar su amplio espacio para maletas con capacidad de hasta 485 litros en la versión de dos ruedas motrices, o de veinte litros menos si elegimos la tracción total. Pero si tenemos necesidad de ampliarlo, los asientos posteriores se pueden plegar en conjunto o separadamente y además se pueden desplazar longitudinalmente 20 centímetros a través de un carril y tienen unos respaldos ajustables en varios grados de inclinación.

Dentro del equipamiento al que hemos hecho mención, hay que destacar, además de sus llantas de hasta 17 pulgadas, el techo de cristal, cuya parte delantera se puede abrir y la disponibilidad en una pantalla frente a la vista del conductor de toda la información del vehículo, para no tener que separar los ojos de la carretera. Por otra parte, el Eclipse viene equipado con los sistemas más avanzados de ayudas a la conducción como por ejempoo freno de emergencia cuando detecta obstáculos peligrosos, ángulo muerto, cambio de carril, ayuda de aparcamiento, encendido automático de luces largas y un sistema multimedia compatible con Android Auto de Google y CarPlay de Apple. Para su gobierno, se puede activar a través de órdenes de voz o haciéndolo de manera táctil entre los asientos delanteros. Además, para mejorar la precisión en curvas, las versiones con tracción total tienen un sistema de reparto selectivo del par motor que en catálogo se denomina Active Yaw Control.

El Eclipse Cross comparte plataforma con el ASX. Mitsubishi ha empleado para su construcción un 55% de acero de alta resistencia a la torsión, así como sellado mediante adhesivo en la zona de apertura de las puertas, en lugar de soldadura metálica. Todo ello contribuye a incrementar la rigidez torsional.

Como la casa de los tres diamantes tiene una larga tradición en vehículos híbridos enchufables, ya que su modelo Outlander ha sido, durante años, el más vendido en España y uno de los destacados de Europa en esta tecnología, está previsto que en un futuro muy próximo llegue este sistema a su modelo Eclipse y que pueda ofrecer una alternativa de cero emisiones durante una autonomía que supera los 50 kilómetros por carga. Más que suficientes para el tráfico diario, ya que los estudios realizados en España demuestran que son muy pocos los conductores que hacen más de medio centenar de kilómetros cada día. Y si alguna vez se sobrepasa esta distancia, allí está el motor de combustión interna para llevarnos a donde queramos sin problemas.

Como todos los híbridos enchufables, también conocidos por las siglas PHEV, se beneficia de la etiqueta Cero. Es decir, estará libre de prohibiciones de entrada a los núcleos urbanos o de limitaciones de circulación en caso de episodios de contaminación, además de beneficiarse de cargas impositivos y pagos en aparcamientos de calle. Y es que los PHEV han sabido unir lo mejor de dos mundos: conducción ecológica con autonomía extendida.