Arte

San Rafael, el Ecce-Homo y el Resucitado regresan a San Juan de Dios en Murcia

Las tres esculturas, una de las cuales se atribuye a Salzillo, son sometidas a un minucioso proceso de restauración de 5 meses y ya lucen con todo su esplendor en su templo

San Rafael, el Ecce-Homo y el Resucitado regresan a San Juan de Dios en Murcia
San Rafael, el Ecce-Homo y el Resucitado regresan a San Juan de Dios en MurciaLa Razón

Estaban visiblemente deterioradas por el paso del tiempo y necesitaban de una rehabilitación urgente. Los profesionales del Centro de Restauración de la Región de Murcia han llevado a cabo un trabajo sobresaliente -de 5 meses de duración-, para devolver todo su esplendor al conjunto escultórico de la iglesia de San Juan de Dios en Murcia, un templo que es una joya barroca del siglo XVIII, sede de la cofradía del Santísimo Cristo Yacente y Nuestra Señora de La Luz en Su Soledad.

Las obras en cuestión que han sido sometidas a un minucioso proceso de restauración son un San Rafael, cuya autoría se atribuye al escultor murciano más internacional, Francisco Salzillo; así como un Resucitado y un Ecce-Homo, que hacen pareja y que pertenecen al antiguo retablo de la iglesia.

En el caso de la primera escultura, el director del Centro de Restauración de la Región de Murcia, Javier Bernal, ha explicado que las tareas se han centrado en eliminar «una policromía antigua, pero no actual, por lo menos del XIX, calculamos, que estaba ocultando las estofas y los colores originales».

Para ello, la intervención se ha centrado en elementos concretos de esta pieza, como la casulla -la vestimenta-, cuyo dibujo original era diferente. De esta forma, los técnicos han tenido que llevar a cabo una serie de catas para descubrir esa policromía, que estaba en buen estado y que le ha dado un aire nuevo a la figura. A esto se han sumado los trabajos para eliminar la suciedad, las grietas y algunas roturas.

En lo referente al Resucitado y el Ecce-Homo, hablamos de dos esculturas «ahuecadas», ya que sus autores las crearon a sabiendas de que iban a ir colocadas en un retablo, es decir, que no están completadas por su parte trasera.

De hecho, ambas piezas se emplazan en dos púlpitos a la entrada del tempo y están pensadas para que el espectador las contemple desde abajo. Las labores de restauración de estas dos obras han sido diferentes, tal y como ha apuntado el director del Centro de Restauración.

Bernal ha contado en qué han consistido esos trabajos de limpieza, que se han centrado principalmente en eliminar la «suciedad general, contaminación, grasas del ambiente, de las velas, tenían muchísimo polvo y estaban ennegrecidas y ocultaban las policromías que estamos viendo ahora, no solamente en las estofas, sino en las carnaciones». Aquí también se han recuperado las policromías originales, se han arreglado las grietas -cosidas con espigas- y se ha preservado el estucado.

Las autorías de estas obras de arte no están claras. En el caso del Ecce-Homo se sabe que es del siglo XVI, pero se le atribuye históricamente a diferentes escultores, como a Cristóbal de Salazar, a Pérez de Artá, o a Juan Sánchez Cordobés, que trabajaron en la Región de Murcia en esa época.

El director de Centro de Restauración ha dicho que «no hay ningún documento escrito que nos haya llegado hasta hoy, algún algún tipo de protocolo de la iglesia, algún momento en el que aparezca el encargo, como sí ocurre en muchísimas obras de la Región». Por tanto, hablamos solo de «hipótesis», que impregnan a estas figuras de un aura misteriosa y de un especial magnetismo.

La consejera de Cultura, Carmen Conesa, ha destacado la belleza de estas piezas y ha elogiado el meticuloso trabajo que han realizado los técnicos de conservación regionales. La titular de Cultura ha resaltado no solo el valor histórico y patrimonial de estas esculturas, sino la importancia «devocional» que tienen para los fieles. Conesa ha dicho que el Gobierno regional está comprometido «con el Patrimonio, con nuestras raíces, con nuestra Cultura, de la mano de los mejores profesionales», en este caso del Centro Regional de Restauración.

Unos profesionales, por cierto, que trabajan a contrarreloj estos días para que muchas de estas obras de arte puedan lucir en todo su esplendor en las próximas festividades de Semana Santa. En este sentido, su director ha recordado que están rehabilitando piezas con un importante valor histórico y sentimental, como la Virgen de Los Remedios de Pliego, o una Virgen de La Fuensanta, que está emplazada en la Casa de la Región de Murcia en Barcelona.

Un trabajo silencioso, el de los rehabilitadores, que es fundamental para evitar que estas obras de arte caigan en la decadencia, a causa del inexorable paso del tiempo.