¡País de sobones!

¿Nos abrazamos los españoles más que los franceses y los griegos? No vamos a negar ahora que España es un país de sobones, aunque, lo siento, no más que la bella Italia

Pese al aniquilamiento de nuestra economía y a disfrutar del gobierno que más ostentosas restricciones impone a su apaleada nación, somos el primer país europeo en superar el medio millón de contagios en una segunda ola coronavírica. Aunque es pronto para certificar si se convertirá en tsunami, la imagen nacional de nuestros políticos está bajo mínimos empezando por el gobierno y ese “gabinete de espectros”, que de haber existido (compuesto por verdaderos y eficaces expertos en las materias involucradas) nos habría posicionado en un otoño menos absurdo. Crucemos los dedos esta semana de escolarización presencial con su amenazante re confinamiento ¿Alguien entiende en qué se basa el errático plan de la vuelta al cole?

La prensa internacional tampoco entiende qué es lo que pasa en España pero, dados los míticos atributos del país del toro, la sevillana y la siesta (créate fama y échate a la cama, hospitalaria) ya se hace eco de una gestión de la desescalada inmeditada por parte de nuestros gobernantes, de un retraso en el rastreo de contactos y de cierta laxitud en la aplicación de las medidas preventivas.

Los seguidores del gobierno, desconcertados, como todos, defienden los experimentos fallidos de nuestros representantes y su constante improvisación y aun les eximen diciendo que cualquier gobierno posible en España lo hubiera hecho igual de mal. ¿Y por qué no?

En cualquier caso el abrupto final del estado de alarma rivalizaba con otros horrores como la insostenible situación económica y el agotamiento psíquico del confinamiento. De hecho, Francia, Bélgica y Países Bajos reabrieron la actividad con unos niveles de transmisión similares a los que nosotros teníamos.

Pero … ¿Qué está pasando aquí? ¿Incompentencia institucional, factores culturales, atmosféricos? ¿Somos más blanditos que el resto de los europeos? ¿Qué fue del famoso “macho ibérico”? ¿Estamos ante una conspiración internacional y letal para diezmar la población a nivel global encabezada por Pedro Sánchez como líder supremo? ¡Qué fantasía!

¿Nos abrazamos los españoles más que los franceses y los griegos? No vamos a negar ahora que España es un país de sobones, aunque, lo siento, no más que la bella Italia, el país que más temprano sucumbió a la primera ola del virus y que ahora presenta datos tan halagadores como 29,2 casos por cada 100.000 habitantes, ocho veces menos que España. Con respecto a los besos, en Italia y Francia es parecido a España, aunque los franceses dan tres o cuatro besos y los italianos los dan al revés. Lo que está fuera de toda controversia para los que han vivido por Europa es que en España, país de la fiesta, el “terraceo” y el “tardeo” (por no hablar de la vida nocturna) salimos más. ¡¡España es el país con más bares del mundo!!

La mayoría de los infectados en esta segunda ola son personas que lo han pillado en la noche porque lo que también es innegable es que, si a un español le prohíben, obedece, pero si le aconsejan, pasa de todo… ¿Somos personas inmaduras? ¿Funcionamos por el “me pillan no me pillan”? Lo que no ayudó a engrandecer nuestra faceta más responsable fue el no habernos mostrado dolor, hospitales, féretros, y esos mensajes paternalistas del “salimos más fuertes”, “todo saldrá bien” que crearon una falsa atmósfera de control.

Por otra parte, los españoles tenemos una relación con nuestros mayores infinitamente más estrecha que nuestros vecinos europeos que se van de casa antes y cuando lo hacen cortan el cordón umbilical radicalmente. Nada de comiditas familiares los domingos. Aquí, los abuelos crían a los nietos y la interacción entre jóvenes y mayores es muy alta. Además, sin ser de los países más añosos de Europa, sí tenemos la esperanza de vida más larga, por encima de los ochenta años, por lo que contamos con un gran porcentaje de población altamente desvalida ante el coronavirus.

Otro dato interesante: hasta junio, las tres ciudades peor paradas en materia de contagios fueron Milán, Nueva York y Madrid, poco tienen en común entre sí, excepto la latitud (similar a la de Wuhan) y quizá la laxitud de sus habitantes.

Repito, ¿qué está pasando aquí? ¿Adolecemos de una genuina vulnerabilidad genética española que nos precipita al fracaso y al desastre? Por suerte (o por casualidad), aún no tenemos suficientes razones para concluir que en Madrid somos más tontos que en Kiev. Si fuera por gestión y precauciones ciudadanas, ya se habría muerto todo África pero España ocupa el tercer puesto del mundo entero en fallecidos/ por habitante a causa del coronavirus.

¿Y si fuera un asunto estrictamente de comunicación, PR e ingenuidad? En China hubo 25 millones de bajas de números móviles en la primera crisis pero el gobierno reconoció menos de 5000 muertos. Alemania solo contaba los muertos por Covid que no tuvieran ninguna otra enfermedad… Es un hecho que cada país aplica sus propios métodos a la hora de reportar las cifras. En Francia, hasta hace poco no se incluían a los ancianos fallecidos en residencias o en su domicilio, sólo se computaban las muertes hospitalarias ¿Estamos ante un problema de marketing como cuando la gripe de 1918 terminó llamándose la Gripe Española?