Darlo todo

La Razón
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Construcción que ha hecho fortuna en el imaginario colectivo español. Sobre todo en el deporte. «Que nadie dude [de] que vamos a darlo todo» (el «de» lo pongo entre corchetes porque se suele eludir, creyéndose que se evita lo que es un falso dequeísmo). La selección española lo dio todo y ya no se puede decir nada sobre su actuación. Bien porque lo han dado todo, o porque lo dieron en días más gloriosos. En el deporte no ocurre como en política. Lo que el Gobierno de turno ha hecho en sus cuatro años de legislatura se da por amortizado: algo bueno siempre tiene obligación de hacer cualquier gobierno. Lo único que sirve lo hecho es como un aval de lo que se es capaz de hacer, pero también es un arma de doble filo porque deja al descubierto lo que se pudo y no se hizo. Por ejemplo, en el debe del PP, a mi modesto juicio, está no haber derogado la nefasta ley de la Memoria Histórica que sirve a los revanchistas de Podemos y sus franquicias para ajustar unas ¡cuentas! que ya deberían quedar en la memoria de lo que nunca se debe volver a cometer. También el no haber sido valiente para recuperar las competencias de Educación para el Estado y evitar la nefasta manipulación que se hace en las escuelas nacionalistas sobre la Historia de España. Y, a partir de esta recuperación, buscar hasta la saciedad el consenso con las demás fuerzas políticas democráticas para elaborar una duradera Ley de Educación a la manera de otros países europeos avanzados. Como aval, queda un Partido con un líder que ha demostrado con su actitud que es la que aceptan la mayoría de los españoles y un Partido capaz de seguir por la senda de las reformas que exige Bruselas. A ver si «lo dan todo» nuestro políticos y sacan a España del atolladero en el que ellos solitos la han metido.