Desalmados y cansinos

La ETA modifica levemente el pliego de condiciones y queda claro que todavía no pide un ático en Marbella ni una finca en Toledo para espiar sus pecados tras la avenida de su derrota. Así que podemos quedar tranquilos y confiados en la tarea de achatarramiento callada, eficaz y sistemática que llevan a cabo la Policía y la Gendarmería. Porque tampoco estas alimañas han cambiado la vieja costumbre de buscar madrigueras al norte de los Pirineos, aunque de un tiempo a esta parte se les persiga allí con denuedo y se los zurre de verdad. (¡Como debe ser!).

De hecho, la información que hoy revela LA RAZÓN certifica que este puñado de cobardes que todavía van armados y siguen robando coches son unos cansinos. ¿Hay en esta enésima propuesta de negociación alguna voluntad de arrepentimiento o elemento de compasión y perdón? No, padre. ¿Hay algún amago de entrega de arsenales? Ni de casualidad. ¿Hay algún signo que permita intuir que colaborarán con la Justicia poniéndose a su disposición? Eso lo dejan para mejor ocasión. De momento, se lo siguen pensando.

Así que estos acorralados matones nos sorprenden con dos hallazgos. El primero, que va a ser que sí les interesa que Francia se siente en una mesa de interlocución donde ponga su bandera junto a la de España, y a una distancia intermedia, una capucha (¡vaya herencia nos dejaste, amigo Eguiguren!). El segundo, que no les importa que, en lugar de beneficiarse de una amnistía general ejecutada en una sola fase, los criminales que siguen mostrando su orgullo por haber asesinado a mujeres y niños salgan en varias tandas (¡cuánta magnanimidad!).

No parece inteligente ni justo tolerar que quienes nos han asesinado por la espalda ahora vengan a burlarse en nuestra cara. Sería intolerable que un gobierno democráticamente elegido recogiese este miserable guante que lanzan quienes todavía llevan las manos chorreando de sangre. Y tenemos la certeza de que éste, el de Rajoy, no lo va a hacer.