El linchamiento

Voy a acudir en socorro, no del vencedor, sino del aparente perdedor, que está siendo vapuleado a siniestro y también a diestro, es decir, entre los suyos. Me refiero al candidato del PP a las elecciones europeas, Miguel Arias Cañete, que en las últimas horas ha sufrido un auténtico linchamiento, tras unas manifestaciones realizadas ayer, pocas horas después de su debate en televisión con Elena Valenciano. Una máxima del periodismo reza que las opiniones son libres, mientras que los hechos son sagrados. Y los hechos a los que me refiero son los siguientes: en su última etapa como ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Arias Cañete nombró a una mujer para una de las dos secretarías generales de este Ministerio; se trata de la actual ministra Isabel García Tejerina. De las 13 Direcciones Generales existentes en este Departamento, cinco han estado ocupadas también por mujeres: Begoña Nieto en la de Desarrollo Rural y Política Forestal; Liana Ardiles en la de Agua; Guillermina Yanguas estuvo al frente, y sigue, de la de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural; Susana Magro ha ocupado la Dirección General de Oficina Española de Cambio Climático y María García Rodríguez ha sido la directora general del Gabinete del ministro. No parece que estos datos concretos se correspondan con los de un machista y misógino empedernido, tal y como define a este último el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia: «Que odia a las mujeres, manifiesta aversión hacia ellas o rehúye su trato». Sus declaraciones habrán sido un mucho o un poco desafortunadas y cada uno tendrá su opinión al respecto. Pero la realidad, los hechos y los números de los dos últimos años son los que son.