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Gabriel de Avilés y Otegi

La Razón
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El pleno municipal de la ciudad de Vic retiró el pasado día 2 de marzo el título de «Vigatà Ilustre» al militar y descubridor Gabriel de Avilés y del Fierro (Vic, 1735- Valparaíso 1810), tan catalán y vigatano, como todos los miembros de la corporación secesionista que hoy mandan loas a personajes como Arnaldo Otegi. Avilés fue un militar y funcionario de Indias, que ejerció como Gobernador de Chile (1796-1799), Virrey del Río de la Plata (1799-1801) y de Perú (1801-1806). Llevó a cabo una ímproba lucha contra el levantamiento de Tupac Amaru y fue conocido como el «Virrey Devoto», puesto que construyó muchas iglesias en América con especial dedicación a las obras de caridad y a la liberación de indios guaraníes de las «encomiendas». Lo que antaño fue un caballero ilustre y orgullo de la ciudad natal del poeta Verdaguer, hoy sólo merece la condena y el olvido de sus paisanos, en una sucia y burda carrera de odio hacia todo lo hispano liderada por unos políticos que viven con rencor un proceso separatista al tiempo que actúan con furiosa saña ante la simbología que les molesta, mientras el estado español está desaparecido vergonzosamente en las tareas de defensa de los catalanes que nos sentimos españoles. Pero baste recordar a Mossèn Cinto Verdaguer loando a Colón en sus poemas y la referencia al primer templo fundado en nombre de España en América, que fue en honor de la patrona de Cataluña, para recordar lo que de común significó la aventura americana:

«¡Colom! També l’estrella del mar aquí invocava,

L’estrella que la terra promesa li ha mostrat,

per ço en lo primer temple que América fundava

se col la Moreneta gentil de Montserrat».

Víctor Balaguer pronunció una conferencia en 1892 sobre la conquista de América, explicando de forma sobria y clara la concepción hispánica del proyecto común español

«... La colonización indiana es de todas las nacionalidades españolas: de todas ellas son los misioneros, soldados y negociantes que luchan, descubren, gobiernan fundan y pueblan: digámoslo con sus palabras: el descubrimiento de América se convirtió alianza y base de interés común, contribuyendo poderosamente a la unidad de España. Y no en vano se llamó ‘‘Hispaniola’’ (y no ‘‘Castellana’’) la primera isla ocupada. Al hacerlo, y lo supiera o no, dejó impreso en el descubrimiento de América el sello de consagración de la unidad de España».

Hoy los separatistas de Vic quieren borrar una parte de la historia que construimos entre todos los españoles, con una obsesión enfermiza por cambiar el relato común y borrar los estrechos lazos que nos unieron como pueblo. El día anterior al escarnio público de Avilés, salía de la prisión de Logroño el líder separatista Arnaldo Otegi, tratado como un héroe por los mismos protagonistas que escupen sobre nuestro pasado y lanzan loas al nuevo adalid de la paz y modelo a seguir para la juventud catalana. Ahora en horas aciagas y tristes para nuestra convivencia, pocas dudas albergo de que Otegi será el nuevo «Vigatà ilustre» que servirá de guía y faro a los catalanes en su camino hacia la independencia. Por cierto, ¿dónde está el Estado?