La apuesta

La Razón
La RazónLa Razón

Las luces que iluminan las calles, los buenos deseos y un espíritu conciliador acercan la Navidad a borbotones. Hace frío, que es lo suyo en fechas tan señaladas; ha nevado donde tiene que nevar y sigue sin llover lo suficiente. Cristiano Ronaldo ha recogido en París el quinto Balón de Oro, rodeado de su familia y de una representación estelar del Real Madrid. De entre los muchos entrenadores que le han dirigido, destaca a Ferguson, Ancelotti, Zidane y Fernando Santos. No aparece Mourinho, quien, sin embargo, a él le sitúa a la altura de Pelé. Zizou asegura que Cristiano es «mucho mejor» que él. Florentino Pérez le equipara con Di Stéfano y el interesado concluye la ronda de opiniones sobre él con la más rotunda: «Soy el mejor jugador de la historia». Mas, como cualquier hijo de vecino, cumple años, se hace mayor y el aura pierde brillantez, menos que la de otros. También es cierto. Juanfran le ataja en una carrera y su uno contra uno ya no sirve de referencia. Su instinto goleador, en cambio, apenas sufre merma, aunque sus números en esta Liga estén más próximos a la línea del ocaso que al cénit.

Suma Cristiano cinco Balones de Oro, ha empatado con Messi, y cumplirá 33 años el 5 de febrero. Superada la barrera de los 30, la edad suele ser lastre en el fútbol. Es ley de vida. Por eso no extraña que su presidente piense en alternativas de futuro para su goleador, que no es eterno. Florentino Pérez lo ha dicho en El Larguero: «Neymar tendría más opciones de ganar el Balón de Oro en el Madrid. El Madrid es un club que da lo que necesita a un gran jugador». Blanco –merengue– y en botella. Neymar es la apuesta de Florentino de aquí a dos años. Tiempo al tiempo.