Neymar ya vale

Independientemente de los dineros que ha costado Neymar, al margen de las nuevas cifras, en el barcelonismo existía preocupación por sus actuaciones. Deslumbraba con sus improvisaciones y sus toques geniales, pero no se le adivinaban cualidades como goleador. No remataba las jugadas. Había preocupación porque en la comparación con Bale salía perdiendo. El Barcelona había requerido el refuerzo de un jugador de contrastada calidad y prestigio y, sin embargo, no acababa de complacer.

Tuvo que llegar el Celtic para que con los tres goles, y el pase a Pedro, la grada saliera satisfecha. Neymar había complacido plenamente. En ausencia de Messi se le exigía mayor responsabilidad en la conducción hacia la victoria y no lo había hecho.

Neymar tiene condiciones sobradas para ser segundo ídolo barcelonista. No me atrevo a decir que pueda llegar a la altura de Messi. Es otro tipo de jugador y lleva años siendo santo y seña de la parroquia culé. Desbancarle es poco menos que imposible.

Ahora que el brasileño ya ha sentado plaza de divo, el barcelonismo se topa con el asunto de la nueva redacción del contrato de Messi. Más dineros. Se afirma que gana menos que Neymar y ello crea conflicto grave. En el Barça estos problemas se dan de vez en cuando. Hasta ahora habían congeniado. Si la directiva no corta la discusión, habrá desencuentros dentro del campo.

Posdata. El decaído Barça revivió contra el Celtic. Bueno para Del Bosque.