Miguel Ors

Sí hay gresca

L26 Medida

Al Real Madrid hay que medirlo por la capacidad goleadora de Ronaldo. Cristiano, ciertamente, es casi el 40 por ciento del PIG (producto interior goleador) del Real Madrid en la Liga. De los 64 goles que suma el equipo, 28 los ha hecho Ronaldo. Ronaldo no es el Real Madrid, pero el Real Madrid sin Ronaldo es menos Real Madrid. ¿Es así?

–Así es.

A Ronaldo, hay que decirlo todo, le cascan con ganas en casi todos los partidos. Y los árbitros, a veces, por acollonamiento o lo que fuere, no usan con más «coraje» el obligado freno de la tarjeta amarilla con los paraviolentos.

–Es que si tuviéramos que sacarla cada vez que le meten caña a Ronaldo, habría equipos que quedarían numéricamente disminuidos demasiado pronto.

Matizo: donde digo Ronaldo, digo igualmente Messi. Ser figura tiene ese inconveniente. Decía al respecto Di Stéfano:

– El fútbol para mí es jugar bien y regatear a mis «presuntos» cazadores.

De todos modos, en Córdoba, Ronaldo fue abandonado por su ángel de la guarda. Cayó en acciones impropias de él: golpeó en la cara, agredió con el pie y, en gesto desdeñoso hacia el público, se «quitó el polvo», camino del vestuario, del escudo. La impotencia jamás debe dar la espalda a la ética. Ni a la estética, máxime cuando se es la figura que él es.

M27 Petanca

La española cuando besa y hace deporte, hace deporte y besa de verdad. Yolanda Martínez, 41 añitos, en Francia, cuna de la petanca, ha ganado el Mundial de este deporte. Otro oro con faldas (lo sé: el vaquero es la falda de la mujer del siglo XXI) para esta España plural y estrafalaria (Mas, Podemos y así hasta que el dios del sentido común quiera). Yolanda triunfa en la petanca como triunfaba Jesús Gil y Gil en el parchís: por amor amateur. Yolanda se gana la vida, como administrativa, en una empresa de furgonetas y camiones o así (es de esperar que el CSD le pague bien el oro ganado, con generoso euroamor. Petanca y parchís: donde hay pugna competitiva, hay deporte.

–Pero la petanca, en España, es deporte de senectos.

Casi todos esos senectos llegan a nonagenarios. O casi. Luego algo de deporte bendito debe de tener la petanca. El doctor Marañon recomendaba a los senectos andar y petanca. El doctor Marañón era sabio, muy sabio.

X28 Ortega

A la gente le gusta el fútbol porque le gusta sufrir. Si le quitásemos al fútbol la forofa pugna entre los incondicionales de Messi y los devotos de Ronaldo, el fútbol, por lo que al Barcelona y al Real Madrid se refiere, perdería su otro atractivo poder, el polémico. A Cristiano le han caído dos partidos de castigo por sus rifirrafes (agresiones, vaya) en Córdoba. Leí una vez, a no sé quién, que el problema de la justicia no son las leyes, sino los jueces que las interpretan.

–¿Por qué metieron en chirona al imputado Bárcenas y no meten entre rejas a los imputados del clan Pujol? ¿Por qué no se fiaron de Bárcenas y por qué se fían del «deshonorable» Pujol y de su no menos «desohonorable» descendencia?

La ley del fútbol, que diría Ortega, es también ella y las circunstancias de la «honorabilidad» (fama, popularidad, vitola) de los imputados.

J29 El mejor

El Atlético, y que me perdonen los disidentes, es lo que es gracias a Simeone. El Barcelona, en cambio, no es Luis Enrique. Se habla y se escribe del Atlético de Simeone, pero no del Barça de Luis Enrique. El Barça, cada vez más, es el talento de sus asombrosas individuales. Neymar, psicológicamente, es muy listo. Me recuerda a Puskas:

–En el Real Madrid manda Di Stéfano. Yo, que no soy envidioso y amo la paz, le obedezco en todo. «A tus órdenes, jefe», le digo.

El «jefe» de Neymar es Messi. «A tus órdenes, jefe». De ahí que el binomio funcione como un Rolex. Suárez está siguiendo la estela de Neymar.

Semifinalista de la Copa, el Barça. El Atlético ha sido, a pesar de los incidentes (arbitraje, expulsiones, cabreros mal contenidos), la leal oposición. El Barca, el poder incuestionable de su plantilla.

V30 Gresca

¿Hay o no hay gresca entre el binomio Cardenal-Tebas y el dúo Villar-Blanco? La hay. Gresca de «a ver si nos cargamos a Villar». Villar y Blanco vienen del deporte, los parió el deporte. A Cardenal lo ha parido la política, el suyo es un cargo político. Tebas hace tiempo que se dio cuenta de que «puedo llegar lejos, incluso al podio de la presidencia de la FEF, por la ambrosiana autopista del fútbol».

El fútbol da notoriedad y gajes mil para conseguir mil gajes: éste podría ser su eslogan de Tebas. Hay gresca, sí. Tristemente hay gresca político ambiciosa. Lo tengo escrito: el deporte, como la tierra, para quien lo trabaja, no para trepas y gente que ni entiende ni siente el deporte. No verlo así y querer hacerlo ver a través de confusos espejos de auditorías y otras zarandajas es desfigurar la realidad.