Motociclismo

Sevilla

Todo es un agravio

La Razón
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Con la Feria, en el programa de Onda Cero de mediodía no habíamos hecho el debate que Susana Valdés y yo, moderado por Chema García, realizamos sobre un tema de actualidad. Propuse el de las chicas paraguas del gran premio de motos de Jerez. Como saben, el Ayuntamiento piensa prohibir estas azafatas del evento, por la vejación que la mujer sufre con la actuación de las mismas. Entré en el debate mostrando mi sorpresa por semejante prohibición. Hay una fiebre de «prohibicionitis» aguda últimamente. Y señalé que hay quien vive con el agravio en el cuerpo y a la menor cosa salta como si fuera una atrocidad enorme. Azafatas las hay en los grandes premios , en los museos, en actos culturales, incluso en el palacio real... Posiblemente, con una vestimenta con unos centímetros más de tela que las chicas de las motos, pero a estas alturas no vamos a volver a las falditas para las playas, para que el cuerpo de las mujeres semidesnudas no desate el machismo más feroz y lividinoso, que según estas fundamentalistas el hombre lleva dentro. Respecto a las fotos que las jóvenes tienen que hacerse, es no ver que uno de los males actuales es que todo el mundo va con su cámara incorporada, haciendo fotos de un boquerón, de una gamba que se come un desconocido en el extremo de una barra, de una dolorosa, de un niño que se ha caído de su bicicleta, o desde que se sube a un AVE en Madrid hasta que se baja en Sevilla. Una auténtica epidemia. Decía que las contratadas este año habían sido 150 chicas, 50 de ellas eran las dedicadas al paraguas y entrega de premios. Ganan en tres días 800 euros. Se les pide juventud, buena presencia y simpatía; esto se solicita a mujeres y a hombres en múltiples trabajos. Las escogidas están encantada por unos ingresos y por las posibilidades de que surjan nuevas oportunidades. Mañana, segundo capitulo.