Los jueces chavistas se burlan de Leopoldo López

La Razón
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La suspensión de la audiencia de Leopoldo López ante el Tribunal de Apelaciones de Venezuela es una burla de los magistrados chavistas a los derechos del líder opositor y una muestra más de la arbitrariedad con la que el Gobierno de Nicolás Maduro maneja la Justicia en el país. Bajo la pueril excusa de la baja por enfermedad de uno de los jueces que debían revisar la condena de López –baja que ni siquiera se han molestado en certificar por algún médico–, la vista se aplaza «sine die». Sin duda, es un duro golpe para la moral de Leopoldo López y un aviso para quienes, desde la solidaridad democrática y la defensa de la libertad, intenten colaborar con el equipo de abogados del disidente encarcelado. Es el caso de los juristas españoles Alberto Ruiz-Gallardón y Javier Cremades, que habían viajado a Caracas para apoyar al letrado de López. La condena a 14 años de prisión que sufre el líder opositor venezolano fue fruto de una farsa de juicio en la que se presentaron pruebas falsas. Tal es así que el fiscal del caso, Franklin Nieves, arrepentido, huyó del país y se exilió en Estados Unidos tras denunciar la manipulación de la verdad a la que se había visto obligado. La OEA, que se reúne hoy en Washington, debe tomar de manera urgente cartas en el asunto y condenar al régimen bolivariano sin más dilaciones.