Romper el cerco de la propaganda en Cataluña

La Razón
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LA RAZÓN da cuenta hoy del debate abierto en el seno del Gobierno y del Partido Popular sobre la estrategia política que se debe seguir en Cataluña ante la actitud intransigente de la Generalitat. El objetivo debe ser, sin duda, romper el cerco informativo que los numerosos órganos de propaganda del Gobierno autónomo catalán –ya sean de titularidad pública o generosamente subvencionados– mantienen sobre cualquier iniciativa pública o presupuestaria del Gobierno, tendente a mejorar la situación de los catalanes. Aunque es evidente que cualquier mejora en la política de comunicación es bienvenida, no se trata de llevar a cabo acciones fuera de lo común, sino de que la presencia del Estado en Cataluña sea percibida desde la normalidad institucional, contrarrestando la sensación de «excepcionalidad» que demasiadas veces transmiten los medios públicos catalanes. El líder de los populares en el Principado, Xavier García Albiol, que conoce de primera mano el problema, ha propuesto gestos –como la celebración de algún Consejo de Ministros en Cataluña– que faciliten una información directa con los ciudadanos. Puede ser una buena idea, pero siempre que no se caiga en las mismas sobreactuaciones a las que tan acostumbrados nos tienen los nacionalistas.