Alsasua, síntoma de la antidemocracia

El Gobierno y el Parlamento navarros, controlados por nacionalistas y proetarras, secundaron ayer la manifestación en apoyo a los matones de Alsasua que propinaron una paliza a dos guardias civiles y sus novias en 2016, y cuyo juicio arranca mañana. Que el Ejecutivo y el Legislativo de un territorio encabecen una estrategia de coacción contra el Judicial es la antidemocracia que supone que el poder político suplante a los tribunales e imponga su ley. Una ley a favor de los cobardes y los miserables.