Opinión

Cada vez más dudas en la venta de Aena

La Razón
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Los fondos de inversión que acudieron a la privatización parcial de la empresa de gestión aeroportuaria Aena no sólo han recuperado en un tiempo record más de un tercio de lo invertido, sino que han visto como las acciones de la compañía se han revalorizado un 177 por ciento en sólo tres años. En efecto se trata de un negocio tan inusualmente redondo que si ya despertó serias dudas en su origen, ahora, con los datos económicos sobre la mesa, exige una investigación parlamentaria, como la que reclamaron infructuosamente Podemos y los sindicatos Asae y CSIF. Porque detrás de la operación, impulsada y ejecutada en su momento por el ex presidente y ex consejero delegado de la empresa pública, José Manuel Vargas, se adivina, cuando menos, incompetencia. Cuando más, la intención de beneficiar a los actores privados, con lesión evidente de los intereses generales. Que la opv de Aena se hizo a bajo precio es un hecho que ya nadie discute. Y habría sido peor de haber salido adelante la primera propuesta de valoración de la empresa por Vargas, que la cifró en unos 4.000 millones de euros, elevada tras la intervención del entonces ministro de Economía, Luis de Guindos, hasta los 8.700 millones de euros.