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Cunde el pánico en Gibraltar

El fiasco del Brexit está causando estragos en el Peñón, que ya acusa los efectos de su onda expansiva. Ayer tuvo que salir al rescate el primer ministro, Boris Johnson, quien aprovechó el Día Nacional de Gibraltar para decir que Reino Unido no abandonará «ni una pulgada de Roca, ni un pelo de la cabeza de un macaco de Berbería» si no hay «consentimiento expreso» de los gibraltareños. Lo que subyace ante tanta impostura no es otra cosa que la huida despavorida de las casas de apuestas del Peñón a Malta.

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