El fanatismo islámico reabre el «caso Asia Bibi»

Pakistán vuelve a desafiar a la comunidad internacional con la confirmación, en segunda instancia, de la condena a muerte de Asia Bibi, la cristiana que en 2010 fue juzgada tras haber sido acusada por un imán de blasfemia contra el islam. Aunque las pruebas son más que dudosas, la presión islamista sobre los tribunales e incluso contra los defensores de Asia Bibi (dos de ellos fueron asesinados) han impedido un juicio justo. Sólo la presión internacional podrá evitar que se consume el asesinato y que el Tribunal Supremo anule la sentencia.