Opinión

Guerra intestina entre los separatistas de ANC

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A cinco días de las elecciones internas, la Asamblea Nacional Catalana es una jaula de grillos con acusaciones de corrupción. Esta organización, creada por CiU y ERC para realizar el trabajo sucio del separatismo que no puede impulsar legalmente la Generalitat, recibe cuantiosas subvenciones, que maneja discrecionalmente y sin control, de ahí que los distintos grupúsculos se disputen la rebatiña. Pero todo indica que la patente de corso seguirá en manos de Carme Forcadell con el apoyo de Mas y Junqueras.