La izquierda, contra la adecuación de las penas

La Razón
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Los efectos perversos de un Código Penal desequilibrado, de los que hemos tenido suficientes muestras en los últimos años, y no sólo por la sentencia de Estrasburgo, no han servido para que la izquierda española se apee del error. La reforma impulsada por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, que ayer pasó su primer trámite parlamentario, no plantea en ningún caso la cadena perpetua. Sí busca que la sociedad disponga de instrumentos eficaces para evitar que asesinos irrecuperables puedan volver a matar.