Editoriales

Nada que debatir con los golpistas

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se ha convertido en una de las voces más firmes a la hora de reclamar a los nacionalistas catalanes que apoyen los PGE del Gobierno socialista. Tal vez por ello, multiplica los gestos de simpatía hacia los políticos separatistas encarcelados, hasta el punto de declarar que estaría dispuesta a sostener un imposible debate electoral con el consejero Quim Forn en el presidio de Lledoners, si éste acaba designado como candidato a la alcaldía de la Ciudad Condal.