Piratería: ni gratis ni indolora

La falsificación, en este caso de los teléfonos inteligentes, no es inocua. Afecta a la seguridad, la salud, la privacidad y la economía. La empresas perdieron en Europa 4.200 millones en 2015 –en España, 386–. Catorce millones de los aparatos vendidos eran falsificados. Hay que tomar conciencia del daño medular inherente a la piratería y actuar con rigor contra el delito.