Un Congreso para un PP de futuro

La Razón
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«No voy a señalar a nadie con el dedo ni a vetar a nadie. No voy a influir ni condicionar vuestra libre elección. No tengo sucesores ni delfines». Mariano Rajoy ha sido meridianamente claro. Se ha echado a un lado, por el bien del Partido Popular, a la hora de elegir a su sucesor. Él no sabe de banderías ni partidismos. Está a lo que siempre ha estado: a facilitar que todos hablen de su proyecto de futuro para una formación que ha dado a España, en los últimos años, los mejores índices de prosperidad económica y la ha situado a la cabeza de la UE. El ex presidente del Gobierno y presidente del PP pidió ayer, ante la Junta Directiva Nacional del PP, que quien gane el próximo Congreso, previsto para el 20 y 21 de julio, y sea elegido presidente, cuente con sus rivales. Una petición que es todo un enunciado de principios: en el PP no sobra nadie y todos deben aportar. Sumar. Una petición en la que anida también el deseo de Rajoy de unir las distintas sensibilidades del partido y converger hacia un candidato único. Algo que sin duda reforzaría al PP y le daría una imagen compacta para un partido con clara tradición de gobierno. Y más ahora que asistiremos a las luchas intestinas entre el PSOE y sus socios ocasionales.