¡No me lo creo!

La Razón
La RazónLa Razón

La publicidad demostrativa se ha utilizado toda la vida para convencer a los consumidores de las maravillosas ventajas y características de un producto o servicio. Mejor que contar lo bueno y estupendo que puede ser algo, vamos a demostrarlo, habitualmente con otros consumidores como testigos creíbles e imparciales.

La creatividad, en estos casos, suele estar en cómo sea esa demostración. Si se basa simplemente en ver cómo un detergente lava más blanco que los demás y lo limpísimas que quedan las sábanas o el mantel, el tema no deja de ser un rollo, por más que esta historia se utilizase durante bastantes años y funcionase con las amas de casa de hace tiempo. En cambio, si se demuestra la bondad de los niños al compartir un regalo sin que se lo digan, o al escribir una carta a los reyes magos y otra a sus padres, pueden salir campañas preciosas, con enorme eficacia y repercusión.

La nueva campaña del Volkswagen Beetle intenta «masculinizar» el modelo, mostrar que tiene «más power y menos flower», en sus propias palabras, y un diseño más deportivo, potente y tecnológico. Y para demostrarlo, la agencia DDB España invitó a cuatro personas a dar una vuelta de infarto al circuito de Castellolí como copilotos con los ojos vendados. Los voluntarios no sabían en qué modelo se montaban, mientras el piloto derrapaba y aceleraba al máximo en cada curva. El vídeo refleja perfectamente el susto y las emociones de los consumidores que vivieron la prueba y, sobre todo, la cara de asombro al comprobar que había sido en un coche totalmente inesperado. Un gran ejemplo de cómo la demostración puede seguir siendo válida en estos tiempos, pues es mucho más creíble esa persona real sorprendida ante las pruebas que cualquier otro argumento.

Otro tema es que a Volkswagen le resulten eficaces estas campañas que presumen de buenos productos, pero no tocan el gran problema de sus emisiones contaminantes Es algo que afecta fuertemente la confianza de los consumidores, pero sobre esa cuestión la marca ha optado por un perfil bajo y no lo ha afrontado en su comunicación. De hecho, bastantes comentarios en YouTube sobre el espectacular vídeo del Beetle se refieren a la contaminación y el medio ambiente: «Lo que es de infarto son vuestras emisiones». Ya se sabe que, en estos tiempos, no basta con demostrar que se tiene un buen producto, pues los consumidores exigen mucho más.