Cardenal Stanislaw Dziwisz:. «Si cortamos las raíces, el árbol muere»

El arzobispo de Cracovia invita a los jóvenes, sean cristianos o no, a la JMJ

El arzobispo de Cracovia, quién fuera secretario personal de Juan Pablo II, espera que la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia 2016, sirva para difundir los valores morales y de paz, en un mundo dividido".

Dziwisz invita a acudir a Cracovia todos los jóvenes, sean cristianos o no, que estén abiertos a todos los valores que representa la JMJ. "Estamos esperando a una gran cantidad de jóvenes y, en un tiempo en el que el mundo está dividido y la paz en peligro, queremos crear con los jóvenes un espacio de solidaridad".

El cardenal anima a visitar Polonia, "un país seguro y muy hospitalario"y recalca que Cracovia ofrece no sólo una oportunidad de oración, sino también de "cultura e historia, pues es una de las ciudades más antiguas de Polonia". "Cracovia no es una ciudad Santa, pero es el hogar de muchos santos, como Juan Pablo II", afirma Dziwisz, y con el ejemplo del misterio de Santa Faustina Kowalska, "a quien le fue revelado que de Cracovia saldría la chispa que prepara el mundo para su segunda venida", el cardenal espera que los jóvenes lleven esa chispa, que lleva La Paz. Espera igualmente que los presentes, la prensa incluida, transmitan la divina misericordia.

Esta JMJ es especialmente significativa por ser el marco del 25 aniversario de la que tuvo lugar en Częstochowa, y Dziwisz espera que contribuya a crear una nueva manera de pensar en los problemas actuales, como los refugiados y la guerra en Oriente Medio

El cardenal de Cracovia recuerda cómo Juan Pablo II redescubrió los misterios de la Virgen de Fátima, pidiendo a los obispos que consagraran a Rusia al inmaculado corazón de María, y fue cuando empezaron los cambios que llevaron a la caída del telón de acero. Para la JMJ de 1991 pidió ayuda para los jóvenes del este y 200.000 de ellos pudieron participar, y fue el primer momento en que jóvenes del este y el oeste se encontraron, lo que supuso una apertura a la libertad.

"La Iglesia de Polonia no está en crisis, pero hay diferencias entre el norte y el sur de Polonia.", responde el cardenal ante la cuestión del estado de la fe católica en Polonia, donde en el sur del país cerca de un 80% acude a misa, aunque la media nacional es de un 35%. Dziwisz afirma que la JMJ no es una renovación de la fe, "va a renovar, pero va a suponer un nuevo despertar", para los jóvenes europeos y en especial un despertar de los valores morales.

Raíces cristianas de Europa

"Polonia está defendiendo los valores cristianos, las raíces cristianas de Europa. Si cortamos las raíces, el árbol muere"afirma el cardenal de Cracovia, e incide en que ante las críticas que está recibiendo Polonia por su política conservadora, su país "está oponiendo resistencia a tendencias destructivas como el matrimonio homosexual". "Polonia es independiente, es un país dentro de la Unión Europea, sí, pero es un país soberano y libre para tomar sus propias decisiones"concluye el cardenal de Cracovia.