El Papa en Sarajevo. Otra visión diferente

Cuando el Papa llegó a la capital bosnia acudieron a recibirle más de 100.000 personas
Cuando el Papa llegó a la capital bosnia acudieron a recibirle más de 100.000 personas

La visita del Papa Francisco a Sarajevo puede ser vista e interpretada de muchas maneras diferentes, al igual que todo en Bosnia, un país entre montañas, en los Balcanes distantes. El país de Bosnia (y Herzegovina) hoy tiene menos de cuatro millones de ciudadanos que pertenecen, según la Constitución, a los tres llamados pueblos constituyentes: bosnios, serbios y croatas. Los bosnios son musulmanes tradicionales, los serbios pertenecen a la Iglesia ortodoxa, mientras que los croatas pertenecen a la Iglesia católica. Ninguno de estos pueblos constituyentes puede presumir de la integridad y la capacidad de sus líderes políticos. Cada cuatro años hay elecciones presidenciales y, durante este periodo, un miembro de la presidencia tripartita asume el cargo de presidente rotando cada seis meses. Sólo tienen derecho a ser elegidos miembros de la Presidencia aquellos individuos que pertenecen a los pueblos constituyentes.

Derechos sólo para algunos

Bosnia-Herzegovina está formada, de acuerdo a su Constitución, por los pueblos constituyentes bosnios, croatas y serbios. Hay otras personas, otros ciudadanos, que no se declaran pertenecientes a estos tres pueblos constituyentes, por lo que no tienen los mismos derechos que los anteriores. Por ejemplo, el pueblo rumi o el judío o alguien que se declare agnóstico o ateo. Y esto es así, en junio de 2015, veinte años despues de la guerra que sacudió este país, porque en la Constitución de Bosnia-Herzegovina, firmada por los líderes nacionalistas despues de la guerra, así se recogió. Esto es un grave defecto de nuestra Constitución. Ésta es una crítica a los que no se preocupan por los derechos de otras personas que han nacido en este país, que pagan los mismos impuestos, que tienen los mismos deberes militares y administrativos, pero que no tienen los mismos derechos, entre los cuales figura ser elegido miembro de la Presidencia de Bosnia-Herzegovina.

Sarajevo también pertenece a los católicos

La llegada del Santo Padre era un día de fiesta y, probablemente, lo más hermoso que le ha podido pasar a Bosnia-Herzegovina en los últimos 20 años, sobre todo teniendo en cuenta que el Papa Francisco rechazó una invitación para visitar España y Argentina y algunos otros países predominantemente católicos, y en cambio eligió venir a la pequeña Bosnia-Herzegovina. Cómo y por qué le da tanta importancia a Bosnia- Herzegovina este hombre es algo que sólo podemos adivinar, pero el hecho de que ésta sea la tercera visita de un Papa (Juan Pablo II realizó dos visitas anteriormente) indica que el Vaticano no se ha olvidado de Bosnia-Herzegovina. Sin embargo, a pesar de sus muchos, nobles y hermosos mensajes de paz y coexistencia de los tres pueblos constituyentes de Bosnia-Herzegovina, me preocupa el hecho de que la mayoría de los mensajes fueron dirigidos a los pueblos constituyentes, que deben ser «como hermanos y hermanas» para vivir juntos. Además había otro mensaje para los católicos de Bosnia-Herzegovina: Sarajevo no es sólo una ciudad que pertenece a los musulmanes bosnios, sino que sigue siendo una ciudad con católicos.

Traducción inexacta del mensaje del Papa

Pero antes de ir más lejos, me gustaría comentar algunos detalles que pude observar durante la traducción de algunas partes de los discursos del Papa. El intérprete asignado no tradujo con precisión todo el discurso del Papa y, por lo tanto, olvidó traducir «que todos somos hermanos y hermanas» (fratelli y sorelle), colocando en su lugar algunas palabras menos íntimas y más irritantes. Supongo que es debido a que el propio intérprete, 20 años después de la guerra, decidió que era demasiado pronto para llamar a los pueblos de Bosnia-Herzegovina «hermanos y hermanas». Además, una actitud de amor e igualdad no sería útil para la campaña electoral del partido HDZ de derechas. Quien sepa italiano, como yo, pudo darse cuenta de que, prestando atención especial al contenido de la traducción del Papa, el intérprete evitó traducir que «todos somos hermanos y hermanas» y en su lugar tradujo de forma retórica que «todos somos hijos de un solo Dios».

Otra omisión del traductor que noté fue mientras el Papa estuvo en el complejo del Centro Archidiocesano de la Pastoral Juvenil «Juan Pablo II». En esta ocasión, el del Papa fue un mensaje de «hermandad y unidad» que dejó al intérprete un momento desconcertado, ya que, supongo, le recordó los mensajes de Tito, cuando se refería a nuestro país común:Yugoslavia. El interprete se confundió e inventó apresuradamente otra traducción «similar». Fue algo obvio ya que la traducción improvisada fue en contra del mensaje original del Papa de hermandad y unidad, cuando el Papa había venido precisamente a hablar de ello a Bosnia. Para mantener la hermandad y la unidad, puede ser que el traductor confundiese al Papa con Joseph Broz Tito....

Francisco fue saludado por los mismos que un año antes dieron la bienvenida a un criminal de guerra convicto

Una cosa que estropeó la impresión general de la visita del Papa Francisco a Sarajevo para muchos ciudadanos que de todo corazón daban la bienvenida a este hombre maravilloso fue el hecho de que la invitación para esta visita había partido de Dragan Covic, el presidente del partido político Unión Democrática Croata de Bosnia-Herzegovina (HDZ BiH), un partido político nacionalista de derechas que trata de aparecer como representante exclusivo de todos los croatas de Bosnia. Y de todos los católicos de Bosnia-Herzegovina.

Para mí, el hecho más problemático y molesto es que el mismo grupo de individuos, es decir, de Dragan Covic, también miembro de la presidencia de Bosnia-Herzegovina (a nivel estatal), y Marinko Cavara, vicepresidente de la Federación de Bosnia-Herzegovina (una de las dos entidades que forman el país de Bosnia-Herzegovina), también del HDZ, estaban presentes en la reunión de bienvenida del criminal de guerra convicto Darío Kordic, exactamente un año antes en Bosnia central.

Los miembros más prominentes del HDZ BiH saludaron al criminal de guerra convicto Darío Kordic, cuando volvió de la prisión de La Haya. Este criminal fue condenado por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, el tribunal de las Naciones Unidas, donde pasó 16 años y 6 meses por crímenes contra la Humanidad, violaciones de las leyes o costumbres y graves violaciones de la Convención de Ginebra. Darío Kordic es un criminal convicto responsable de los asesinatos de 116 bosnios (musulmanes bosnios), entre ellos 32 mujeres y 11 niños. En su defensa, el HDZ declaró que se trataba de un proceso político, con lo que trataba de cuestionar injustificadamente la decisión del tribunal de la ONU. ¿No son las vidas de 116 víctimas suficientes para HDZ BiH para distanciarse de una política injusta y discriminatoria? Al parecer, la pérdida de estas 116 vidas no había sido suficiente y, más aún, por desgracia, el mismo hombre que recibió a este criminal saludó al buen Papa Franciso el 6 de junio de 2015.

Esto es simplemente problemático, inmoral e incorrecto a todos los niveles, especialmente en el humano, el religioso y el espiritual. No olvidemos el hecho de que Kordic pasó más de 16 años en prisión. Sí, fue liberado de la cárcel, pero el hecho de que este criminal de guerra ahora esté libre no lo hace inocente. Muy al contrario, teniendo en cuenta la naturaleza y gravedad de sus crímenes, lo que en cualquier comunidad civilizada se tiene en cuenta.

En ese sentido, parece que la región de los Balcanes no está todavía civilizada lo suficiente, y seguirá siendo incivilizada siempre y cuando sus criminales de guerra sean glorificados como héroes. Los delincuentes no son héroes. Y esto es aplicable a todos los grupos étnicos de Bosnia.

Se me conoce a menudo por expresar que los habitantes civilizados de la región de los Balcanes son víctimas y rehenes de una mayoría intolerante, dogmática, sectaria, bastante violenta y de impulsos primitivos. Me pregunto: ¿el Santo Padre Francisco sabía que él dio la mano a las mismas personas que recientemente se dieron la mano con un criminal de guerra convicto?

La visita del Papa, como una imagen conveniente para futuras campañas electorales del HDZ BiH

El hecho es que Dragan Covic, ex miembro del Partido Comunista de Yugoslavia, no se alejó del Papa durante toda la visita y permaneció con él hasta el último momento cuando se disponía a embarcar en el aeropuerto. Junto a él se encontraban las altas jerarquías de la Iglesia católica. Probablemente estas imágenes con el Papa serán utilizadas para los fines de la comunicación y la campaña política del HDZ BiH.¿Por qué lo invitaron a venir a Bosnia si no fue por la autopromoción?

Sólo media hora con los políticos

Este hombre maravilloso, el Papa Francisco, cuya misión en el mundo va más allá de las instituciones religiosas, llegó a Sarajevo y pasó 12 horas. De estas 12 horas (aterrizó a las 9 de la mañana y voló de regreso a Roma a las 21), sólo pasó media hora aproximadamente con los políticos del país. ¿Es un tipo de mensaje o simplemente el protocolo? Sólo él conoce la respuesta.

El Ford del Papa vs. el Audi A8 de Covic

Uno de los temas sobre los que se escribe, varios días despues de la llegada del Papa a Sarajevo, es otro mensaje para los políticos de Bosnia y Herzegovina. El Papa les envió un mensaje muy claro, encarnado en el hecho de que iba y venía en un vehículo de la marca de automóviles Ford. Esta marca es, de hecho, la del coche oficial del Santo Padre, que es bien conocido por su crítica a la vida indecente de algunos funcionarios de la Iglesia. Mientras, los políticos que le esperaban disfrutaban de unos vehículos muy caros y confortables. Estos vehículos han sido pagados por los ciudadanos de Bosnia-Herzegovina para sus representantes.

Jorge Mario Bergoglio, ahora el Papa Francisco, siempre ha sido un hombre humilde, y con frecuencia puede ser visto en el metro de Buenos Aires, en su Argentina natal. Tan pronto como llegó a ser Papa, los coches de lujo se sustituyeron por un sencillo Ford Focus como una de las maneras de mostrar su modestia y sencillez. No es raro que el Papa se detenga para hablar con «la gente común», y besar a los enfermos y los necesitados.

Mientras tanto, Dragan Covic, miembro de la presidencia de Bosnia y Herzegovina, fue a recibirlo en un Audi A8, valorado aproximadamente en 140.000 euros. Por su parte, el Santo Padre se movió por la ciudad y llegó al edificio de la presidencia de BiH con su sencillo Ford Focus valorado en unos 15.000 euros.

Cuando le preguntaron a Dragan Covic por este asunto, contestó: «Yo viajaba en un Audi A8 y vi por la ventanilla que el Papa iba en un Ford Focus. Esto me ha hecho reconsiderar cómo hacemos la política».

A la vista de esto, también me surge una pregunta. ¿No es posible hacer en Bosnia-Herzegovina otro tipo de política? ¿No hay otro tipo de política diferente que se pueda aplicar?

Un Audi A8 es un símbolo de éxito, un símbolo de estatus, no es nada de lo que avergonzarse, por supuesto. Pero los políticos de este país no están en condiciones de presumir cuando existen grandes desequilibrios constitucionales, un 40% de desempleo, un país enormemente endeudado, un país que se encuentra en casi todas las zonas marginales de las estadísticas europeas. Por no hablar de la corrupción, un valor espiritual tradicional en la Bosnia y Herzegovina de la era post-Dayton.

¿Es necesaria la llegada del Papa a la presidencia de Bosnia-Herzegovina para que un miembro de la presidencia se dé cuenta de que hay cosas que cambiar? El dinero que cuesta un vehículo como el que dispone se puede donar a los pensionistas, a los hospitales públicos, a los huérfanos, a las familias pobres, etc. Hay mucho necesitado. Esto sería un gesto político muy bueno y una buena comunicación para los líderes de la HDZ BiH.

3 a 1 o -1

No pude dejar de notar que el Papa Francisco fue acogido por el miembro serbio de la presidencia de Bosnia-Hercegovina, Mladen Ivanic, y escoltado por Dragan Covic, miembro croata de la presidencia. El papel de Bakir Izetbegovic, miembro bosnio de la presidencia fue bastante menor. ¿Por qué? ¿Qué clase de mensaje le envía Izetbegovic? Tal vez estaba cansado del papel de anfitrión durante la visita de Erdogan. Tal vez fuera sólo una cuestión de protocolo.

Viendo esto, no puedo evitar la sensación de que, a pesar de que el Papa Francisco vino a visitar un país, nuestra presidencia trinacional muestra una gran polarización política. No hay que olvidar que el Papa también es un hombre de Estado. Faceta que se mostró en su saludo a la bandera del país junto con Mladen Ivanic.

El miedo de pertenecer a Bosnia y Herzegovina

En el estadio sarajevita de Kosevo se dio la bienvenida al Papa Francisco y allí se dieron cita unos 70.000 fieles, de los cuales 40.000 eran de Bosnia y Herzegovina, 20.000 de la vecina Croacia y el resto de otros países de la región. Esperando de pie, con impaciencia, la llegada del Papa, me di cuenta de que sólo unos pocos ondeaban la bandera de Bosnia-Herzegovina, mientras que había un mar de banderas de Croacia. Parecía que el Papa había aterrizado en Zagreb, en vez de en Sarajevo. Me pregunté: ¿por qué y desde cuándo los católicos de Bosnia y Herzegovina no están orgullosos de su país, Bosnia y Herzegovina? Es obvio que la propaganda nacionalista en los últimos 20 años ha sido tan eficaz que todo el pueblo olvidó sus raíces bosnias, que han sido sustituidas por otras.

Sarajevo ama a todos

Sarajevo saludó al Papa en un día muy agradable y sin un solo incidente. Hoy, Sarajevo es una ciudad de mayoría musulmana y en ella se reunieron 70.000 fieles católicos en armonía. Por primera vez en mucho tiempo, Sarajevo fue de nuevo la ciudad multiétnica y multicultural que nunca debió dejar de ser.

Mensajes volando en el cielo

Por último, noté los diferentes niveles de experiencia espiritual y religiosa que provocó la visita del Papa. Cuando el Papa Francisco entró al avión, el obispo Komarica se despidió de él con lágrimas en sus ojos. En sus labios, sin palabras, pero de forma honesta y sentida, se pudo leer un: «Gracias, Papa, gracias».

Pero ¿ahora qué? ¿Qué pasa con los mensajes de paz y amor, hermandad y unidad que trajo en esta ocasión el Papa Francisco? ¿Serán como las palomas blancas, que se liberaron en frente de la presidencia de Bosnia y Herzegovina y vuelan sin retorno? ¿O vamos a pensar en cómo ser mejores personas, aquí en Bosnia y Herzegovina?

Paz para todos mis compatriotas.