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El Vaticano alerta del riesgo de una sociedad sin diferencias de sexo

«Varón y mujer los creó» Así se titula el estudio sobre ideología de género realizado por la Santa Sede en el que califica de «emergencia educativa» fomentar que somos iguales.

El Papa Francisco, en una imagen de archivo, en el Vaticano
El Papa Francisco, en una imagen de archivo, en el Vaticano

«Varón y mujer los creó» Así se titula el estudio sobre ideología de género realizado por la Santa Sede en el que califica de «emergencia educativa» fomentar que somos iguales.

El Vaticano publicó ayer un documento en el que califica como una «emergencia educativa» la adopción de una ideología que niega las diferencias entre el hombre y la mujer. Según el texto, cada vez está más difundida en la sociedad y en las escuelas la idea de que ambos sexos son iguales desde un punto de vista antropológico, algo que desde la Santa Sede atribuyen a la «desorientación» de nuestro tiempo. Esta teoría negaría «la reciprocidad natural de hombre y mujer» y estaría socavando el valor de la familia. Es la primera vez que el Vaticano hace un estudio de la calificada «ideología de género».

El documento, titulado, «Varón y mujer los creó», ha sido elaborado por la Congregación para la Educación Católica, un órgano dependiente de la Santa Sede. En el texto quedan recogidas gran parte de las ideas de un sector ultraconservador de la Iglesia, que es quien suele airear esta «teoría de género». Según argumenta el Vaticano, esta corriente nació a mediados del siglo XX, con la intención de explicar que la identidad sexual «tiene más que ver con una construcción social que con una realidad natural biológica». Es decir, que no nacemos heterosexuales u homosexuales, sino que son las convenciones sociales las que lo determinan. Y esta ideología tendría un segundo escalón, al sostener que una persona tampoco adquiere su masculinidad o feminidad cuando es concebida, lo que abre la puerta a la identidad transgénero como algo natural.

«Pensamiento único»

Los grupos más conservadores suelen apelar a la «teoría de género» durante las manifestaciones a favor de la familia tradicional, en contra del matrimonio homosexual o del aborto. Se trata de un aspecto con fuerte contenido ideológico, que tiene en esta idea el enemigo a batir. Sin embargo, desde los colectivos LGTBI niegan que exista la mencionada «ideología de género» y apuntan a que se ha creado desde un vector retrógrado de la Iglesia para deslegitimar sus demandas de mayor igualdad con respecto a todas las tendencias sexuales. Cuando le han preguntado al Papa, ha hecho virguerías para abordar la cuestión. Aunque, según él, en ocasiones «busca imponerse como pensamiento único».

Desde la Santa Sede abren la puerta a un diálogo. «Un punto de encuentro es la educación de niños y jóvenes a respetar a cada persona en su particular y diferente condición, de modo que nadie, debido a sus condiciones personales (discapacidad, origen, religión, tendencias afectivas, etc.) pueda convertirse en objeto de acoso, violencia, insultos y discriminación injusta», recalca el texto. De hecho, el subtítulo del documento es «Para una vía de diálogo sobre la cuestión del género en la educación».

El Vaticano propone una educación cristiana basada en la familia, en la que hombre y mujer pongan en evidencia sus diferencias y se complementen. Algo clave, justifica, para la formación de la identidad social y sexual de los pequeños. En los supuestos en los que no se produzcan estas circunstancias, se recomienda «un camino de acompañamiento discreto y confidencial, con el que también se acoge a quienes se encuentran viviendo una situación compleja». Esta fórmula, defendida por el Papa, ya ha sido criticada por colectivos LGTBI al considerar que se les trata como si fueran víctimas de una situación anómala o una patología.