Júbilo y celebración en la catedral de Buenos Aires

Imagen de la celebración en la catedral de Buenos Aires
Imagen de la celebración en la catedral de Buenos Aires

Nada más saberse que el nuevo Papa era argentino, la catedral de Buenos Aires se llenó de feligreses que, tras unos minutos de silencio y oración, profirieron en aplausos y gritos de "¡Viva el Papa! y ¡Francisco, Francisco!".

Los presentes que ya estaban en el recinto se encontraban rezando el rosario, y sólo al terminar la oración se inició un aplauso vigoroso que fue acompañado por una ovación de unos cinco minutos. La oración comenzó a las 16 horas y estaba como parte de una hora santa pautada para acompañar el cónclave, informa la agencia ANSA.

La vicepresidenta de Acción Católica de Buenos Aires, Ana María Pérez Bodria, relató a ANSA que se percató de la designación de Bergoglio, pero no pudo interrumpir la oración.

"Bergoglio es una persona sencilla, humilde, evangelizadora. (Su designación) Es una alegría inmensa, ojalá que nos traiga la unidad y la paz, que es lo que necesitamos y por lo que él siempre ha luchado", completó Bodria.

A su vez, una mujer de unos 55 años se arrodilló en la puerta de la Catedral y exclamó llorando: "No lo puedo creer, no lo puedo creer, tenemos un papa argentino". Otra mujer exclamó "Bergoglio es un enviado de Dios en la tierra y espero que nos proteja, he llorado como una loca".

Al mismo tiempo, los presentes dentro de la Catedral exaltaron "¡Viva la patria!", "¡Viva Bergoglio!", "Que Dios lo bendiga a Francisco", y "Tenemos que rezar por su salud". A medida que pasan los minutos más personas se acercan a la Catedral, donde ya se apostaron diversos medios de comunicación locales.

Los turistas de distintas provincias del país y del extranjero que se encontraban en Plaza de Mayo se acercaron al templo católico para sumarse a la alegría por el nombramiento del nuevo Papa.