Mª Rosario Sáez Yuguero: «Francisco no va a poder resistirse a venir»

Rectora de la Universidad Católica de Ávila

–¿Es probable que el Papa Francisco nos visite en 2015?

–Sería una muy buena oportunidad, podríamos decir que única. Ya teníamos esperanza de que Benedicto XVI nos visitase, pero ahora se puede hacer realidad con Francisco. Él no se va a poder resistir a venir al quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa a Ávila, porque siente un profundo amor y tiene un gran conocimiento de España y todo lo que representa Santa Teresa.

–¿Por que es importante que venga a Ávila?

–Es la oportunidad de celebrar un acto de gran importancia, no sólo para Ávila, sino para España e incluso a nivel internacional, porque se trata de la celebración del nacimiento de esta gran mujer que es Santa Teresa de Jesús. Supone para la Iglesia universal un acontecimiento que merece la pena. Además, sería una muy buena oportunidad para que visite nuestro país como Sumo Pontífice.

–¿Qué actos tienen planeados para el quinto centenario?

–Desde la Universidad Católica de Ávila, que fundó el cardenal Cañizares, se está ya trabajando en los actos previstos. Así como en un curso en septiembre sobre esta santa en colaboración con la universidad alemana de Eichstaett-Ingolstadt. Prevemos un congreso de ámbito universitario en el que también esperamos la colaboración de otras universidades españolas y otras instituciones para homenajear a esta gran santa abulense.

–¿Qué mensaje tendría hoy Santa Teresa para el mundo?

–Seguro que Santa Teresa tanto hoy como en su época tendría un mensaje de esperanza. La esperanza que está en el amor a Dios, y que se transforma en amor a la humanidad. Santa Teresa vivió el mensaje de Cristo más allá del mundo.

–¿Por qué es una santa tan internacional?

–Porque es una doctora de la Iglesia universal y, sobre todo, porque es católica. Santa Teresa es una mítica que ha tenido gran repercusión en la reforma de la Iglesia en el siglo XVI y en la proyección a través de la Reforma del Carmelo en España, Europa, América y, actualmente, en todo el mundo. Santa Teresa ha llevado espiritualidad, unión con Dios y proyección evangelizadora.

–¿Qué faceta destacaría de ella como mujer?

–Desde luego es una mujer muy comprometida con su tiempo. Una mujer que sacó toda su fuerza y osadía en la gran unión que tenía con Dios, con el prójimo y con la Iglesia. Fue una revolucionaria, estamos hablando de una de las grandes escritoras de todos los tiempos, que pese a la época en la que vivió, en la que muchas mujeres no sabían leer ni escribir, se instruyó movida por dar a conocer lo que Dios le enseñaba.

–¿Es un ejemplo tanto para creyentes como no creyentes?

–Por supuesto, para los no creyentes es un modelo de mujer audaz y fundadora, que salió del convento. Una mujer con grandes relaciones que miró más allá y no se quedó encerrada en la ciudad amurallada de Ávila. Santa Teresa dejó un legado de espiritualidad y de literatura que vale para todos los hombres de todos los tiempos, creyentes o no.

–Casi todas las primeras mujeres escritoras estaban vinculadas a la Iglesia, ¿por qué se da esta coincidencia?

–La cultura ha estado en monasterios desde la Edad Media. Tenían acceso a bibliotecas y esto es un acceso directo al conocimiento, que no era algo habitual. Santa Teresa, por ejemplo, tenía un afán incontrolable por comunicar a los demás los dones que Dios le concedía. En su poesía, que es riquísima, transmitía lo que Dios le comunicaba y lo relataba con la gracia y humor especial propia de Santa Teresa.