Más de 20.000 agentes blindan las zonas conflictivas de la JMJ

Inspeccionan las viviendas aledañas a los eventos para comprobar si estarán habitadas e incluso examinan la orientación de sus ventanas.

El Papa saludó ayer desde la ventana, antes del tradicional rezo del Ángelus
El Papa saludó ayer desde la ventana, antes del tradicional rezo del Ángelus

Inspeccionan las viviendas aledañas a los eventos para comprobar si estarán habitadas e incluso examinan la orientación de sus ventanas.

El Papa Francisco recordó ayer en el rezo del Ángelus desde la ventana de los apartamentos papales su inminente viaje a Cracovia para presidir los actos centrales de la Jornada Mundial de la Juventud. Francisco recordó que «en estos días muchos jóvenes, de todas las partes del mundo, están yendo hacia Cracovia». «También yo partiré el próximo miércoles para encontrar a estos chicos y chicas y celebrar con ellos y por ellos el Jubileo de la Misericordia, con la intercesión de san Juan Pablo II», añadió. A continuación, Francisco pidió: «Acompáñenme con la oración». El Papa tuvo palabras también para los polacos que están acogiendo en sus casas a los jóvenes, así como a obispos, sacerdotes y religiosos: «Desde ahora saludo y doy las gracias a cuantos están trabajando para acoger a los jóvenes peregrinos, con numerosos obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas». Y se acordó de los que no podrán viajar y seguirán el encuentro por los medios de comunicación. «Dirijo un pensamiento especial a tantísimos aquellos que no podrán estar presentes en persona y seguirán el evento a través de los medios de comunicación. ¡Estaremos todos unidos en la oración!», dijo el Pontífice argentino.

En su alocución, también se refirió a los ataques que han golpeado Oriente Medio y Europa en la última semana. «Pienso en los dramáticos acontecimientos en Múnich y en Kabul, donde han perdido la vida numerosas personas inocentes», añadió.

Del mismo modo, mostró su cercanía a las víctimas y a los heridos e invitó a todos los creyentes «a unirse a mi oración para que el Señor inspire a todos propósitos de bien y de fraternidad». «Cuanto más parecen insuperables las dificultades y oscuras las perspectivas de seguridad y de paz, tanto más insistente debe hacerse nuestra oración», concluyó. El Papa completó luego sus palabras a través de su cuenta de Instagram. Compartió una imagen, junto con una petición. «Rezo por todas las víctimas del terrorismo en el mundo. ¡Por favor, nunca más terrorismo; es un callejón sin salida!», expresó Francisco.

Precisamente, dificultades y desafíos del terrorismo son a los que pretende hacer frente el Gobierno de Polonia y los organizadores de la JMJ para garantizar la seguridad de los peregrinos y del Papa. De hecho, Cracovia está en el centro de todas las miradas después de que el Gobierno de Estados Unidos advirtiese hace unos meses del «riesgo de ataques terroristas en Europa» y en «grandes eventos», entre los que citó la JMJ.

Después de elevar el nivel de alerta tras la tragedia de Múnich y de anunciar que durante toda la JMJ se producirán controles aleatorios a los peregrinos con Rayos X portátiles, detectores de metales y perros entrenados para la detección de explosivos, el Ministerio de Interior polaco anunció ayer que va a añadir al dispositivo policial un total de 7.500 agentes adicionales llegando así hasta los 20.000 que se encargarán de patrullar calles, aeropuertos, estaciones de ferrocarril, centros comerciales y lugares especialmente concurridos. Del mismo modo, se han dispuesto cinco helicópteros, varios retenes de bomberos, agentes de la Oficina de Protección del Gobierno y guardas fronterizos, con un presupuesto de cerca de 19 millones de euros. «No hemos registrado amenazas terroristas en Polonia, pero esto no quiere decir que no estemos alerta ante lo que sucede fuera de nuestro país», afirmó el ministro del Interior polaco.

Además, el Gobierno ha dispuesto la limitación de siete zonas aéreas, así como la prohibición de fuegos artificiales y material pirotécnico. Limitaciones que no afectan a los vuelos regulares, de emergencias, hidroaviones y vuelos gubernamentales.

Según Jan Lach, uno de los responsables policiales polacos, «la seguridad supone un enorme desafío logístico, pues se trata de una operación histórica por envergadura y repercusión». Según Lach, todo está preparado, pues ya se han hecho reconocimientos de los lugares de las ceremonias y los agentes «están entrenados y son completamente profesionales y capaces de proporcionar a los participantes la total seguridad».

El trabajo de la Policía polaca recibió hace unos días la aprobación del jefe de la Gendarmería Vaticana, Dominico Giani, que visitó los lugares que recorrerá el Papa Francisco durante su estancia en Cracovia. «La evaluación ha sido positiva, y el Vaticano no ha puesto ninguna objeción al dispositivo de seguridad», explicó tras esa visita el Secretario General del Comité Organizador de la JMJ 2016, el padre Grzegorz Suchodolski, informa Efe.