Próxima parada: Panamá

La JMJ vuelve a Latinoamérica tras el encuentro en Brasil de 2013. «No sé si estaré allí», dice el Papa

Dos jóvenes descansan tras seis intensos días en Cracovia
Dos jóvenes descansan tras seis intensos días en Cracovia

La JMJ vuelve a Latinoamérica tras el encuentro en Brasil de 2013. «No sé si estaré allí», dice el Papa

La Jornada Mundial de la Juventud vuelve a América de la mano de Panamá. Así lo anunció Francisco al final de la misa de clausura –como es costumbre en cada una de sus ediciones– de esta JMJ en Cracovia, en el Campus Misericordiae. «La Providencia de Dios siempre nos precede. Pensad que ya ha decidido cuál será la próxima etapa de esta gran peregrinación iniciada por san Juan Pablo II en 1985», dijo al inicio del anuncio ante la expectación de cerca de dos millones de personas que participaban de la celebración. «Y por eso os anuncio con alegría que la próxima Jornada Mundial de la Juventud –después de las dos de ámbito diocesano– será en 2019 en Panamá», dijo, seguido de los gritos de alegría de los jóvenes panameños presentes que agitaron sus banderas enérgicamente. Se confirma así que, después de la que tuvo lugar en Río de Janeiro en 2013, este multitudinario encuentro regresa al continente americano. Sin embargo, el Papa, en su último discurso añadió: «Yo no sé si voy a estar en Panamá, pero les puedo asegurar una cosa, que Pedro va estar en Panamá».

«Estamos muy contentos, para nosotros es un regalo», respondió a LA RAZÓN una joven panameña justo después de que el Papa lo anunciase. «Para nosotros es un orgullo, así que les vamos a acoger a todos con los brazos abiertos», dijo Pedro, a su lado. Para Antonio y su mujer María, de Sevilla, es importante que las Jornadas se celebren «donde más se necesita», allí donde «quizá los católicos empiezan a ser menos». Y es que, aunque el 75,3% de los panameños se declara católico, el auge de las sectas en América Latina ha propiciado que la Iglesia revise su pastoral.

La JMJ fue ideada por Juan Pablo II, y se celebra cada año en las diócesis de todo el mundo el día del Domingo de Ramos. Pero cada tres años (antes eran dos) en un evento internacional, se congregan a jóvenes de todo el planeta en una ciudad. La primera fue en Roma en 1985 y dos años más tarde se celebró la primera JMJ en el continente americano, en Buenos Aires.

Por su parte, el presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, y su mujer, Lorena Castillo, junto a una delegación del país, escucharon el anuncio desde el estrado contiguo al altar del Pontífice. Poco después el mandatario agradeció al Papa la elección de la capital del país. A través de su cuenta personal en Twitter, Varela señaló que «en nombre del noble Pueblo de Panamá agradezco al Papa Francisco la oportunidad de recibir a los jóvenes del mundo en 2019. Panamá abre sus puertas a jóvenes de todas las creencias y procedencia comprometidos con el servicio, la sabiduría y la compasión», escribió. «Como Gobierno reconocemos la importancia de la JMJ para Panamá», y «nos pondremos a disposición de la Archidiócesis de Panamá para trabajar conjuntamente», destacó.

Panamá tiene cuatro millones de habitantes y es muy probable que durante la JMJ reciba al menos dos más, lo que puede ser un problema, ya que el país no tiene capacidad para asumir ese número personas. La organización ya se ha puesto a reflexionar, quizá con la opción de contar con la colaboración de los países más próximos a él.