Reciclaje de religiosos para «nulidades exprés»

Los obispos crean un curso para explicar cómo acompañar a matrimonios rotos.

Un grupo de sacerdotes saluda al Papa Francisco durante una audiencia en el Vaticano
Un grupo de sacerdotes saluda al Papa Francisco durante una audiencia en el Vaticano

Los obispos crean un curso para explicar cómo acompañar a matrimonios rotos.

El pasado 8 de diciembre entró en vigor el «motu proprio» «Mitis Iudex Dominus Iesus», una norma por la que el Papa Francisco agilizaba la nulidad matrimonial. Así, un proceso de dos años, ahora se resuelve en dos meses y con menos coste. Es una de las fórmulas que ha encontrado Jorge Bergoglio para que la Iglesia cada vez sea más cercana y los fieles se sientan más acompañados. Así, en el mismo «motu propio» establecía la necesidad de que los obispos estuvieran más cerca de los fieles que atraviesan por estas circunstancias. En referencia a ellos exponía que «tanto en las grandes como en las pequeñas diócesis ofrezcan un signo de la conversión de las estructuras eclesiásticas, y no delegue completamente a la administración de la curia la función judicial en materia matrimonial».

La Conferencia Episcopal Española (CEE), en su interés por seguir las palabras de Francisco, lleva un año impulsando diferentes cursos técnicos para los trabajadores de los tribunales eclesiásticos que, sin embargo aún no habían dado el paso de acercar el nuevo procedimiento de nulidad al ámbito pastoral. Así, el portavoz y secretario general de la CEE, José María Gil Tamayo, anunció ayer que, junto a la Universidad San Dámaso se va a impartir el primer curso para párrocos y sacerdotes que estará dirigido por miembros de la Rota Romana y se celebrará los días 28 y 29 de noviembre. Con esta iniciativa se busca formar a todos los agentes de pastoral familiar para que sepan cómo acercarse a los fieles cuyos matrimonios se han roto.

Como ha podido saber LA RAZÓN el curso, recién aprobado, se va a empezar a difundir a lo largo de estas semanas y tendrá como título «Jornadas de formación para el discernimiento y el acompañamiento de la nulidad matrimonial». Su coordinador, Roberto Serres, vicario judicial de la Archidiócesis de Madrid, explica a este diario que «lo que se busca es dar una formación menos técnica a las personas que están en contacto directo con matrimonios fracasados, así como acompañarles durante el proceso y ver si existen indicios de nulidad antes de derivarles al Tribunal». Esta iniciativa ha surgido por el gran número de consultas que se han recibido por parte de los párrocos a la hora de guiar a sus fieles, por lo que «creemos que puede ser un éxito y unas jornadas a las que acuda un gran número de personas, aunque aún no hemos lanzado la convocatoria», afirma Serres.

Durante los dos días de formación se van a abordar cuatro cuestiones: explicar la reforma que ha implantado Francisco, abordar el papel de párrocos y religiosos como guías para consultar previamente si existe posibilidad o no de nulidad; cómo acompañar a los fieles durante el proceso, más breve, de nulidad ante el obispo y, por último, la atención pastoral que sucede a la conclusión del proceso de nulidad. Es más, como explica Serres, «tras pasar por el proceso de nulidad los fieles pueden convertirse en misioneros de otros matrimonios fracasados y, para ello, los encargados de su pastoral les pueden ayudar.

Hasta el momento, con los procesos de nulidades tradicionales, este tipo de propuestas formativas no tenían cabida porque, como indica el coordinador del curso, «los sacerdotes no tenían tanta información, pero ahora, gracias a estas jornadas, los sacerdotes pueden aconsejar a las parejas que se plantean la nulidad y no derivarlas directamente al Tribunal, sin una valoración previa».

En las jornadas de noviembre, participaran tanto el Decano de la Rota Romana, como los auditores que trabajan en los diferentes tribunales, pero Serres insiste en que «no serán técnicos» y a ellos podrán acudir tanto laicos como religiosos o catequistas, «todos los que estén en contacto con la pastoral familiar», recalca el vicario judicial. Aunque este primer curso es de carácter extraordinario, «la idea es que, en un futuro, se hagan más. Existe un Tribunal Eclesiástico en cada diócesis y, por lo tanto, son muchos los párrocos que pueden ayudar a las parejas rotas», añade.

Proceso gratuito

Otra de las características importantes de la reforma de Francisco es que, en la medida de lo posible, los procesos puedan ser gratuitos. Como explica Paloma Roca, letrada experta en Derecho Matrimonial, «los fieles deben sentir que la Iglesia es Madre y presta este servicio de forma gratuita. Lo que por otro lado, no significa que las personas que trabajan en los Tribunales Eclesiásticos dejen de percibir un salario justo, y, en el caso de abogados y procuradores no perciban los honorarios correspondientes». Para aquellas personas sin recursos, algunos abogados trabajan por patrocinio gratuito. «Cualquiera que tenga motivo de nulidad puede obtener que se declare gratuitamente», afirma Roca que, en la actualidad, lleva cinco casos por esta vía: «Una empleada del hogar, la mujer de un taxista, un empleado de banca con escasos recursos, una maestra con cinco hijos a su cargo...», detalla la abogada.