Una petición justa y muy razonable

Lydia Jiménez
Lydia Jiménez

La inminente celebración del quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús de Ávila en el año 2015 parece el más apropiado de los momentos que podría elegir el Papa Francisco para visitar la cuna de la primera doctora de la Iglesia. Su llegada es muy esperada por los católicos españoles; puede ser, además, un encuentro enormemente oportuno en estos tiempos en los que se necesitan, aparte de gestos y palabras, el ánimo y el respaldo espiritual del Vicario de Cristo. Aprovechar momentos grandes como el mencionado centenario puede cumplir con creces esas demandas espirituales y humanas, que ya en su momento también renovó Santa Teresa.

Mujer de su tiempo, pero también del actual, Teresa de Ávila es ejemplo y referencia de muchos católicos de todos los rincones del mundo. También lo es de personas de otras confesiones que ven en la santa abulense un ejemplo de fe, de entrega, de superación, de lucha por sus ideales y de coherencia de vida. Su sapiencia es ejemplo y guía de centros formativos como la Universidad Católica de Ávila que, junto con otras universidades de gran prestigio, tanto de España como de otros países, organizará los días 11, 12 y 13 de septiembre de 2015 el Congreso Interuniversitario «Santa Teresa de Jesús, maestra de vida». He tenido la oportunidad de poder comentar a Su Santidad ya en dos ocasiones el deseo de nuestra Universidad Católica de Ávila de que participe en este quinto centenario y visite la ciudad de Teresa de Jesús. Creo que es una petición justa y muy razonable. Desde aquí, le reitero el mismo mensaje afectuoso. Esperamos en Ávila a nuestro Papa Francisco con los brazos, y con los oídos, bien abiertos.

*Presidenta del Consejo Directivo de la Universidad Católica de Ávila