Repunta el número diario de muertos tras cuatro días de bajada: 743 en una jornada

El incremento de defunciones diarias y de la curva de contagio de un 1% respecto a ayer se debe al acumulo de casos no notificados el fin de semana

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El balance que presenta el Ministerio de Sanidad los lunes siempre hay que valorarlo con mucho cuidado porque los datos corresponden al domingo y está comprobado que durate el fin de semana se produce un retraso en las notificaciones. De ahí, que los martes suela aparecer un ligero aumento de la curva de contagio debido a esos casos acumulados. Hoy se ha informado de 5.478 nuevos, lo que suma un total de 140.510 casos positivos, lo que representa un incremento de la curva de un 4%, cuando ayer era del 3%. No obstante, es una diferencia ínfima y los datos siguen indicando que la epidemia se encuentra en fase de estabilización. “Es importante que pasen unos días para consolidar la información, pero seguimos observando una tendencia descendente”, ha apuntado la jefa de área del Centro de Alertas Sanitarias, María José Sierra. En la evolución de esta curva, Sierra ha apuntado que hay dos fechas en las que se han producido puntos de inflexión importantes, “el 25 de marzo y el 2 de abril, pero cuando se complete la información podremos hacer una valoración mucho más precisa de los cambios de tendencia”.

No obstante y aunque las medidas de confinamiento están haciendo su efecto, el número de muertos sigue creciendo. En una sola jornada 743 personas han perdido la vida, lo que arroja un balance de 13.798 víctimas mortales. Las defunciones diarias han vuelto a subir tras cuatro días consecutivos de bajada aunque este ligero incremento también puede deberse al retraso en las notificaciones del fin de semana. No obstante, es mucho menor a los registrados la semana pasada, cuando lo normal era sobrepasar los 800 diarios.

La tendencia descendente también se observa en el número de hospitalizados en Cuidados Intensivos. Desde que comenzó la epidemia 7.069 personas han requerido ingreso en las UCIS, 138 en la última jornada, “y las consejerías de salud de las diferentes comunidades nos indican que notan un ligero alivio de la presión asistencial”, ha asegurado Sierra. La buena noticia también la representan los curados, un total de 43.208, que representa casi el 30% de los casos totales.

Fase de desescalado

Aunque el objetivo de esta semana, tal y como trasladó ayer el ministro de Sanidad, Salvador Illa, es “consolidar la fase de estabilización”, el Gobierno ya empieza a pensar en la siguiente, la de desescalado del confinamiento, aunque todavía no se tiene una idea clara de cómo llevarla a cabo. “Es un asunto nada fácil, porque es la primera vez que nos enfrentamos a ello y ningún país tiene la clave de como hacerlo”, ha admitido la doctora Sierra. Una de las posibilidades es que el desescalamiento comience primero en las islas Canarias y Baleares, donde el descenso de la epidemia es mucho más acusado, si bien el equipo de expertos que asesora al Gobierno “todavía no tiene una respuesta consolidada”.

El primer paso es saber cuánta población ha pasado el virus y se ha inmunizado. Para ello, Sanidad ha diseñado un estudio de seroprevalencia junto con el Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Instituto de Salud Carlos III. La estrategia es analizar a una muestra representativa de la población con test serológicos -que detectan anticuerpos en el organismo- para tener una idea de cómo ha circulado el virus. “El diseño del estudio está casi cerrado, pero la logística no es fácil”, ha aclarado la jefa de área del Centro de Alertas Sanitarias. Los test serológicos que ya ha repartido el Gobierno servirán para esta tarea, pero “su principal utilización es la de apoyo diagnóstico, especialmente en hospitales, centros sociosanitarios y residencias de ancianos”. Estas pruebas no identifican si la persona esta en fase infectiva, tan solo los anticuerpos y éstos tardan unos días en desarrollarse desde que se adquiere el virus. Por eso son menos fiables que los PCR y se van a utilizar como apoyo.