Mª Jesús Álava: «Cuando pase esta crisis, los sanitarios necesitarán ayuda psicológica»

La psicóloga María Jesús Álava ha puesto a disposición de todos los profesionales, de forma gratuita, cursos on-line y recursos didácticos para afrontar los duros momentos a los que se enfrentan

María Jesús Álava, directora del centro de psicología Álava Reyes
María Jesús Álava, directora del centro de psicología Álava Reyesfreelance (nombre del dueño)

Con una extensa trayectoria profesional y autora de varios libros de gran éxito como «La inutilidad del sufrimiento» o «Lo mejor de tu vida eres tú», Mª Jesús Álava es consciente de que ahora son los sanitarios quienes necesitan una dosis extra de ayuda psicológica. Por ello, desde su centro han puesto a disposición de todos los profesionales, de forma gratuita, cursos on-line y recursos didácticos para afrontar los duros momentos a los que se enfrentan por culpa del Covid-19.

-Uno de sus libros se titula «La inutilidad del sufrimiento»... ¿La crisis sanitaria nos hace sufrir más de lo necesario?

-La mayoría de las veces el sufrimiento es inútil e injustificado (por temas cotidianos que no merecen la pena), pero en el caso del coronavirus, la situación es de extrema emergencia y es lógico y muy humano que muchas personas sufran. No hablamos de insensibilizarnos, sino de no sufrir por cosas que podemos dejar en segundo plano.

-¿Cómo podemos controlar ese sufrimiento innecesario?

-En estas circunstancias funciona muy bien la terapia ocupacional. Es decir, que nos focalicemos en hacer las tareas que estén a nuestro alcance, de tal forma que no dejemos tiempo ni espacio a esos pensamientos «automáticos» que desencadenan nuestro sufrimiento inútil y que no dejan de debilitarnos. No seas exigente contigo si no estás siempre feliz, si lo estás llevando mal. Céntrate en que esto pasará.

-¿Es posible controlar el miedo?

-Éste no es un estado colectivo, sino individual y es fundamental entender que nos ayuda a cuidar de nuestra vida. Lo perjudicial es cuando nos bloquea, no nos deja ver la realidad o cuando es permanente. Algunos gestionan su miedo esforzándose en ayudar a los demás. Ésta es, sin duda, una de las mejores maneras de llevarlo.

-¿Esta crisis tendrá consecuencias psicológicas en los sanitarios?

-Sin duda va a tener consecuencias psicológicas. Serán pocos los profesionales que no experimenten algún grado de estrés post traumático. Los recuerdos, las vivencias tan dolorosas, las imágenes tan impactantes… permanecerán durante mucho tiempo dentro de ellos.

-¿Ha crecido ya el número de sanitarios que demandan esa ayuda?

-Sí, aunque tienen su foco en su trabajo y casi no se permiten pedir ayuda psicológica. Pero las condiciones en las que están trabajando son extremas. Es una situación dantesca, que nunca habían vivido antes. Cuando pase esta fase aguda de crisis, aún van a necesitar más apoyo psicológico. Estos últimos días estamos atendiendo sobre todo a personas desbordadas por el exceso de trabajo y por la carga mental del mismo. Sentimientos de impotencia, angustia, incluso ira, son habituales. Precisamente, hemos publicado una guía de apoyo al profesional sanitario en nuestra web.

-¿Cuáles son los grandes miedos a los que se enfrentan los profesionales?

-Miedo a no tener los medios suficientes para poder ejercer su labor; a que se mueran personas que quizás, en otras condiciones, se pudieran haber salvado; a estar contagiados y, al no tener la opción de hacerse las pruebas, estén siendo un vector de contagio para otras personas... Los sanitarios se enfrentan a un considerable nivel de estrés y a una necesidad de efectividad y rapidez en la toma de decisiones nunca experimentada hasta ahora. No estábamos preparados para una emergencia así.

-¿Qué hay de aquellos que deben guardar cuarentena?

-Pocas frustraciones son comparables a la sensación de estar atados de pies y manos cuando sabes que tu aportación es tan necesaria.

-¿Qué consejos le da a todo el colectivo de sanitarios?

-Que practiquen constantemente «parada de pensamiento» y traten de centrarse en el trabajo que están haciendo y en su día a día con «autoinstrucciones». También que aprendan a perdonarse por los fallos que puedan pensar que han cometido ellos o quienes les rodean y que interioricen que es mucho lo que están haciendo, pues su labor es insustituible y nunca les agradeceremos lo suficiente lo que han hecho.