Cuidar la salud mental del personal médico, clave para afrontar la pandemia

Son gente normal, sin superpoderes, que están sufriendo la actual crisis en primera línea. Por ello, el cuidado de su salud mental y emocional es clave.

Agradecimiento a los sanitarios en Madrid
Pese a todos los riesgos a los que se enfrenta el personal sanitario a diario, no se ha visto un especial aumento de consultas psicológico-psiquiátricas en los colegios profesionalChema MoyaEFE

They fought with their hearts and they fought with their brains (...) We sent them to war, with one simple task: to show us the way, to lead and inspire us(....)”. Estos son algunos de los versos extraídos del poema “Our heroes”, un tributo al National Health Service de UK, creado por el autor Matthew Kelly y al que ha puesto voz la estrella televisiva de la BBC, Christopher Eccleston. También Bono, el famoso cantautor irlandés líder de U2, ha compuesto una cancion, Let Your Love Be Known, inspirada en la situación de los italianos cercados por el coronavirus y en homenaje “a los médicos, las enfermeras y cuidadores situados en primera fila para luchar contra la enfermedad”. El pasado 17 de marzo, Día de San Patricio, la interpretó y presentó en su canal de Instagram TV acompañado únicamente de un piano y su voz ronca. Son solo algunos ejemplos de artistas nacionales e internacionales que han querido expresar su gratitud a la comunidad médica como mejor saben hacer, cantando.

No son héroes, pero casi

La pandemia les pilló desprevenidos, pero han sabido organizarse. Están preparados para la presión, el sobreesfuerzo y las condiciones límites. Pero no es porque tengan superpoderes, sino sencillamente por su sentido de la responsabilidad. “Los médicos son responsables con el trabajo que están haciendo y lo que les diferencia de la población general en cuanto a cómo afrontan esta situación es el compromiso asumido de que son los únicos que pueden ayudarles”, señala Enriqueta Ochoa, psiquiatra en el Hospital Ramón y Cajal y coordinadora del PAIME, Programa de Atención Integral al Médico Enfermo. Se trata de un servicio del que dispone la Organización Médica Colegial y, por ende, todos los colegios de médicos de España, desde hace 20 años y cuyo objetivo es asegurar una buena praxis médica ya que cuidar al médico enfermo supone defender por encima de todo la salud de los ciudadanos.

Autocuidado

En el último mes y medio, este servicio ha notado un leve aumento de las consultas, pero nada llamativo. Los principales motivos que han aducido los profesionales médicos al acudir al PAIME durante la pandemia, han sido los altos niveles de ansiedad en relación a fallecimientos de pacientes a los que intentaron salvar sin conseguirlo, temor al contagio propio y/o miedo a contagiar a familiares. “En la fase más complicada de la pandemia los médicos se han volcado en el trabajo, pero cuando la situación mejore, será cuando comenzaremos a expresar las emociones y las reacciones contenidas. Aunque estemos acostumbrados a situaciones de alta demanda, ésta es extraordinariamente compleja. En este sentido, es importante trabajar en la prevención de los posibles trastornos que pueden aparecer en este colectivo profesional mirando al futuro, a la etapa post pandemia”, advierte.

La especialista considera que el objetivo es que los facultativos puedan mantener su estabilidad emocional y, cuando está se ve alterada, ayudarles a manejar de forma adecuada las emociones y sentimientos que pueden aparecer. Para ello, recomienda algunos puntos clave:

  • Reconocer la propia vulnerabilidad ante las demandas físicas, psicológicas y emocionales que tienen que atender.
  • Actuar con tranquilidad.
  • Mantener un alto nivel de concentración para seguir todos los procedimientos PCI (prevención y control de la infección).
  • Descansos breves pero regulares durante la actividad asistencial, para prevenir la fatiga mental.
  • Mantener el apoyo y la confianza entre los componentes de los equipos para aumentar la motivación e incrementar la eficiencia.
  • Tener una actitud de comprensión hacia los pacientes, la mayoría superados por el miedo a la enfermedad.
  • Aprender a gestionar de forma adecuada posibles pensamientos de frustración y culpa acerca de las dificultades de recuperación de los pacientes graves.

Pero, ¿y cuándo todo acabe? Cuando baje su nivel de estrés, y vuelvan a una supuesta normalidad, ¿tendrán secuelas? Para Ochoa la respuesta está clara “en mi opinión, en esta época que estamos viviendo se está abusando de concepto de estrés postraumático. Esta es una patología muy seria, y muy definida, y no creo que se dé con frecuencia en el colectivo médico. En otras catástrofes como el 11 M, no se vió un aumento exagerado de este tipo de trastornos; diferente es que tengan sentimientos negativos y que necesiten un tiempo para digerir todo esto”.