Ahinara, la niña que derrotó al cáncer en plena pandemia con la terapia de protones

Después de 30 sesiones de protonterapia, la menor, de seis años, se convierte en la primera alta de Oncología Radioterápica de la Clínica Universidad de Navarra

En los momentos más duros del envite del coronavirus en nuestro país, cuando todos los titulares los copaba la palabra Covid-19, llegó a España Ahinara, una niña ecuatoriana de apenas seis años que se enfrentaba a la partida de juego más importante de su vida: superar un tumor cerebral.

Ahinara fue diagnosticada el pasado mes de noviembre en su país natal, donde los doctores le realizaron una cirugía de carácter urgente para extirparlo. “Al tratarse de un tumor maligno, nos indicaron que la cirugía no era suficiente y que había que continuar con otros tratamientos, por lo que comenzamos a buscar opciones curativas en otros hospitales”, asegura Victoriano Iglesias, padre de Ahinara. La suerte se puso de su lado y ahora ella es la primera paciente pediátrica que ha finalizado su tratamiento de protonterapia en la Clínica Universidad de Navarra, gracias al programa Niños contra el Cáncer, ya que está considerado el tratamiento de elección para niños por su mayor precisión y menor toxicidad.

La lucha de Ahinara

Pero el camino no fue fácil. Cuando aún no habían asimilado el terrible diagnóstico, llegó a Ecuador el Covid-19 y, temiendo el cierre de las fronteras, la familia precipitó su salida del país, rumbo a la Clínica de Navarra en busca de un tratamiento que pudiera dar opciones a su hija. Para ello, la familia había recurrido a Teletón, una fundación que facilita financiación para el tratamiento a pacientes que no pueden costeárselo. “Además, cientos de personas se volcaron en el caso de Ahinara y organizaron sorteos, tómbolas, eventos… para ayudarnos”, confiesa Victoriano.

Llegaron a la sede de Pamplona el 2 de marzo para comenzar con las sesiones de quimioterapia y, cuando parecía que todo iba bien, llegó a España el momento más duro del Covid. En tierra extraña y alejados de su familia, sus padres, su hermana y Ahinara se confinaron en una casa en Pamplona, donde permanecieron hasta que, gracias al programa Niños contra el Cáncer, se le abrió la oportunidad de recibir protonterapia en Madrid.

¿Qué es la protonterapia?

La Unidad de Protonterapia de la Clínica es la primera en un centro de cáncer intrahospitalario en España, e incorpora un sincrotrón de Hitachi, cuya tecnología está presente en 32 centros clínicos y académicos, entre los que se encuentran referentes internacionales en el tratamiento del cáncer. “La protonterapia, al ser una técnica de gran precisión, permite tratar exclusivamente la zona tumoral sin irradiar el tejido sano circundante y, por tanto, no produce efectos adversos y minimiza el riesgo de efectos radioinducidos innecesarios”, explica el Dr. Felipe Calvo, director de la Unidad de Protonterapia de la Clínica.

La Unidad de Protonterapia de la Clínica incorpora como acelerador de partículas un sincrotrón, el más moderno disponible actualmente y mucho más eficiente energéticamente que el ciclotrón, ya que es el que produce menos radiación secundaria. Se considera, en este sentido, un acelerador “limpio”, ya que permite acelerar el haz de protones justo hasta la energía requerida para alcanzar el tumor de cada paciente de forma individualizada, sin precisar filtros artificiales para la generación del proceso de “frenado” (mediante el cambio de energía que selecciona el sincrotrón para el propio haz).

Además, el equipo que incorpora la Clínica incluye un sistema que permite el tratamiento con protones de los tumores sujetos a movimiento respiratorio, una solución totalmente integrada en el sistema instrumental. El tracking en tiempo real es capaz de localizar y cuantificar el movimiento del tumor, y sincronizar el instante de la irradiación para lograr un mínimo impacto en el tejido sano.

Ventajas en niños

Entre los tumores tratados con protonterapia hay reirradiaciones (pacientes con radioterapia previa), oligometástasis, craneofaringiomas, ependimomas, tumores de próstata, nasofaríngeos, meduloblastomas, sarcoma cerebral, condrosarcoma, cordoma, sarcoma de Ewing, rabdomiosarcoma, cáncer de pulmón, recto y mama. Sin embargo, son los tumores pediátricos los que resultan más beneficiados.

“La calidad de vida de los supervivientes de cáncer es a día de hoy una de las mayores preocupaciones que tenemos los oncólogos pediátricos. Su larga esperanza de vida nos obliga a buscar estrategias curativas que, al mismo tiempo, reduzcan los riesgos a corto y a largo plazo”, destaca la Dra. Elena Panizo, especialista en Oncología Pediátrica de la Clínica Universidad de Navarra, quien hace hincapié en que “Ahinara, que ha recibido 30 sesiones que no superan el minuto de irradiación, se encuentra fenomenal y no ha sufrido ningún efecto secundario. Es una niña muy especial para nosotros, no solo porque haya sido la primera, sino porque nos transmite su alegría cada mañana y todo el equipo de la Unidad de Protones la adora”.

“Por sus características, la protonterapia está especialmente indicada para niños y en el caso de Ahinara, especialmente, por ayudarnos a proteger de la radiación las zonas cerebrales implicadas en el desarrollo neurocognitivo”, afirma el Dr. Calvo.