El café puede ser beneficioso para la supervivencia de personas con cáncer de colón

Aunque aún no se conoce exactamente cual es la relación directa entre su consumo y la mejoría en las formas avanzadas de la enfermedad, parece que la clave puede estar en sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

El consumo diario y regular de café parece asociarse con una supervivencia más prolongada y un menor riesgo de muerte en personas con cáncer colorrectal metastásico. Esta es la principal conclusión de un gran estudio observacional anidado en un ensayo clínico, realizado por investigadores del Instituto del Cáncer Dana-Farber (Boston, USA y otras organizaciones, y publicado en la revista JAMA Oncology. Los hallazgos, están en línea con estudios anteriores, que muestran una conexión entre el consumo regular de café y mejores resultados en pacientes con cáncer colorrectal no metastásico. Los investigadores encontraron que, entre un total de 1.171 pacientes tratados por cáncer colorrectal metastásico, los que informaron haber bebido de dos a tres tazas de café al día tenían más probabilidades de vivir más tiempo en general y tenían más tiempo antes de que su enfermedad empeorara que los que no bebían café. Además, los participantes que bebieron grandes cantidades de café, más de cuatro tazas al día, tuvieron un beneficio aún mayor en estas medidas. Los beneficios son válidos tanto para el café con cafeína como con el descafeinado.

En 2018 se diagnosticaron en España más de 37.000 casos de cáncer colorrectal, el tumor más frecuente entre la población española y el segundo que más muertes provoca (15.656) a pesar de que, en la mayoría de las ocasiones, se cura si es detectado a tiempo. Es el segundo más frecuente tras el de próstata en hombres, y también el segundo en mujeres después del de mama.

No hay relación causa y efecto

Los hallazgos permitieron a los investigadores establecer una asociación, pero no una relación de causa y efecto, entre el consumo de café y la reducción del riesgo de progresión del cáncer y muerte entre los participantes del estudio. “Se sabe que varios compuestos del café tienen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y otras que pueden ser activas contra el cáncer”, explica Chen Yuan, de Dana-Farber, coautor del estudio con Christopher Mackintosh, de la Escuela de Medicina de Mayo Clinic. “Los estudios epidemiológicos han encontrado que una mayor ingesta de café se asoció con una mejor supervivencia en pacientes con cáncer de colon en etapa 3, pero no se conoce la relación entre el consumo de café y la supervivencia en pacientes con formas metastásicas de la enfermedad”, añade. “Aunque es prematuro recomendar una alta ingesta de café como tratamiento potencial para el cáncer colorrectal, nuestro estudio sugiere que beber café no es dañino y puede ser potencialmente beneficioso”, afirma Kimmie Ng, de Dana-Farber, autora principal del estudio. “Se necesitan más investigaciones para determinar si, de hecho, existe una conexión causal entre el consumo de café y mejores resultados en pacientes con cáncer colorrectal, y, en ese caso, qué compuestos del café son responsables de este beneficio”.

Importancia de la dieta

El nuevo estudio se basó en datos de un ensayo clínico de fase III que compara la adición de los medicamentos cetuximab y / o bevacizumab a la quimioterapia estándar en pacientes con cáncer colorrectal metastásico, localmente avanzado o no tratado previamente. Como parte del ensayo, los participantes informaron su ingesta dietética, incluido el consumo de café, en un cuestionario en el momento de la inscripción. Los investigadores correlacionaron estos datos con información sobre el curso del cáncer después del tratamiento. “Este estudio se suma a la gran cantidad de literatura que respalda la importancia de la dieta y otros factores modificables en el tratamiento de pacientes con cáncer colorrectal, apunta Ng.

Se sabe que un estilo de vida saludable, que incluya ejercicio físico regular, dieta sana, normo-peso, entre otros, y que excluya el consumo de tabaco y alcohol, tiene un efecto protector importante para este tipo de neoplasia. Estudios epidemiológicos relevantes han aportado evidencia de que, por ejemplo, el consumo de frutas, vegetales, fibra y lácteos tiene un efecto preventivo mientras que el consumo de carnes procesadas aumenta el riesgo de padecerlo.