¿Hay que preocuparse por las reinfecciones?

Los expertos insisten en que son esperables, y, la mayoría, leves y limitadas. Las graves, han sido anecdóticas. Reinfecciones e inmunidad son dos caras de la misma moneda.

Haber superado otros coronavirus puede dejar en el cuerpo algo de inmunidad. Es lo que se conoce como inmunidad cruzada.
Haber superado otros coronavirus puede dejar en el cuerpo algo de inmunidad. Es lo que se conoce como inmunidad cruzada.AtlasAtlas

Hasta ahora, solo se tiene constancia de seis casos, documentados y probados, de reinfección grave por de Covid-19 en todo el mundo. Seis casos frente a 40 millones de contagios, no parece algo destacable. Los expertos coinciden en que las reinfecciones son esperables, pero en su mayoría leves y limitadas y, cuando se dan casos graves, es porque están asociados a factores de riesgo individuales.

Así lo ha puesto de manifiesto Margarita del Val, viróloga e inmunóloga del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, en una reunión de la Fundación para la Investigación en Salud (Fuinsa) .“No todo lo que parece una reinfección, lo es. En la mayoría de los casos que se han presentado, no se ha podido comprobar que la secuencia del virus fuera distinta en la primera y la segunda infección, por lo que cabe la posibilidad de que se tratara de una recaída o un falso negativo”, explica. “Por otro lado- añade- no podemos descifrar la reinfección si no sabemos cómo estaba el sistema inmunitario entre el primer y el segundo episodio”. Se refiere al primer caso de fallecimiento por reinfección, de una mujer de 89 años con cáncer linfático que estaba en tratamiento muy agresivo con quimioterapia, por lo que su sistema inmune estaba tan debilitado que no pudo responder a la reinfección.

Otro de los temas que se han tratado en esta reunión, en la que participaron Vicente Estrada, responsable de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínico San Carlos, Santiago Moreno, jefe de Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal y Eva Martínez, jefa del Servicio de Inmunología Hospital Germans Trias i Pujol (Barcelona) ha sido la duración de la respuesta inmune que, según avanzan los estudios, se evidencia como más heterogénea y dependiente de las características individuales. Además, han planteado que, en el caso hipotético de que aumentaran los reinfectados de manera exponencial, se presentaría un problema grave y adicional para el control de la pandemia.

Confiar en la memoria inmunológica

La respuesta que el cuerpo humano activa ante las infecciones es el arma más certera frente a la Covid-19, pero no siempre se produce de un modo “funcional”. Nuestra respuesta inmunológica ante la amenaza de un patógeno se basa en dos tipos de defensa. La primera, es la que corresponde a las células inmunes (también conocidas como innatas). La segunda, llamada adaptativa, está diseñada para responder cuando falla la primera, y es donde entrar en juego los linfocitos, es decir, las células B y las células T. Las células B elaboran los anticuerpos para luchar contra bacterias, virus y toxinas invasoras. A esta categoría pertenecen las “células de memoria", que pueden acabar con la infección del modo más efectivo y rápido. Las T, son una especie de células inmunes que pueden mantenerse en la sangre durante años después de una infección, y contribuyen a la “memoria de largo plazo”.

Varios estudios han mostrado que la gente contagiada con Covid-19 suele tener células T que pueden atacar el virus, y también que algunas personas pueden resultar negativas de anticuerpos contra la Covid-19 y positivas de células T capaces de identificar el virus. “La explicación está en que el SARS-CoV-2 comparte características con los coronavirus humanos (catarrales y estacionales) que llevan entre nosotros mucho tiempo. De los cuatro que se conocen, a los que más se parece es a los llamados beta-coronavirus estacionales (el OC43-descubierto en 1967- y el HKUN- de 2005), por eso las células T pueden reconocerlos. Estos coronavirus son mucho más estables que la gripe, y permiten generar una inmunidad bastante potente durante el primer año. Esto es a lo que se llama inmunidad cruzada”, explica Estanislao Nistal, virólogo y profesor de Microbiología de la Universidad CEU San Pablo.

En el caso de las reinfecciones, la explicación para que no se genere inmunidad ante el primer episodio es que algunos pacientes no producen anticuerpos. Sin embargo, si generan linfocitos T reactivos al SARS-CoV-2. El reto ahora sería saber qué tipo y umbral de anticuerpos y linfocitos T protege frente a la infección y la enfermedad.