La resistencia a los antibióticos podría desbancar al cáncer como primera causa de muerte

Ya hay bacterias resistentes a prácticamente todos los antibióticos, lo que provoca el fallecimiento de 3.000 españoles al año

La resistencia a los antibióticos causa en España 3.000 muertes anuales

Más allá de la pandemia del coronavirus, existen numerosos retos de salud que ponen en jaque al sistema sanitario, tal y como ocurre con la resistencia a los antibióticos, un enorme desafío de salud pública que se ha incrementado durante la pandemia de la Covid-19. En este sentido, con motivo de la Semana Mundial de Concienciación sobre el Uso de los Antibióticos, impulsada por la Organización Mundial de la Salud, la Organización Colegial Veterinaria (OCV) advierte de que si no se toman medidas eficaces los expertos prevén que en 2050 la cifra de fallecidos ascienda hasta los 10 millones en todo el mundo, desbancando al cáncer como primera causa de mortalidad.

Los datos resultan demoledores, ya que la resistencia a los antibióticos causa en España 3.000 muertes anuales, una cifra comparable a otras enfermedades con mayor impacto social y altos recursos para campañas de concienciación, como el cáncer de mama (6.000 muertes al año) y muy por encima de la mortalidad en accidentes de tráfico.

De no poner remedio, la mortalidad por resistencia a los antibióticos podría multiplicarse en 2050 hasta las 40.000 muertes al año en España, 390.000 en Europa y 10 millones en todo el mundo. A este grave problema de salud pública se le suma su alto coste económico, que ronda los 150 millones de euros anuales en nuestro país y los 1.500 millones en la Unión Europea.

Aunque la resistencia de las bacterias a los antibióticos es un fenómeno natural, hay factores que están acelerando el proceso. Fundamentalmente, el uso indebido de estos medicamentos en el ser humano y en animales es responsable de el incremento reciente de esta crisis, tal y como advirtió el doctor Julio Mayol, presidente de la Sociedad Española de Investigaciones Quirúrgicas (SEIQ), en el suplemento A TU SALUD.

Y el problema se agrava, ya que desde que comenzó la pandemia, los estudios realizados en distintos centros hospitalarios revelaron altas tasas de prescripción de antibióticos en pacientes con Covid-19. En este sentido, El experto y profesor de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC y autor de “Las grandes epidemias modernas”, Salvador Macip, apunta que el uso de antibióticos está mejorando en comparación con los últimos años, pero advierte que “aún hay abusos en algunos países y sectores”.

Consumo responsable

Para mantener el descenso es importante divulgar los motivos que invitan a apostar por un consumo responsable. Macip explica que «la consecuencia principal de abusar de los antibióticos o usarlos mal es que acelera la aparición de resistencias». El investigador añade que «las bacterias evolucionan constantemente y es normal que terminen adquiriendo resistencias a cierto número de antibióticos». Sin embargo, el profesor de la UOC recuerda que «el mal uso que se ha hecho de los antibióticos ha provocado que las resistencias aparezcan antes e incluso que haya bacterias que son resistentes a prácticamente todos los antibióticos». De manera simultánea, se ha producido «una reducción en la inversión que las farmacéuticas hacen para desarrollar nuevos antibióticos, y por eso se ha ido limitando mucho nuestro arsenal».

El papel de los veterinarios

Desde que en España se implementó en 2014 el Plan Nacional Frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), la sanidad animal ha experimentado una reducción de un 58,8% -por el 11,8% en salud humana- gracias a la incansable labor que realizan los veterinarios en ámbitos como prevención, investigación o bioseguridad para reducir su uso de forma considerable. Para el presidente de la OCV, Luis Alberto Calvo, “es absolutamente necesario intensificar la lucha contra la resistencia a los antibióticos, y resulta imprescindible hacerlo desde el enfoque One Health-Una sola salud”, ya que las bacterias resistentes a los medicamentos llegan a los seres humanos a través de los alimentos, el medio ambiente (agua, suelo, aire) o por contacto directo humano-animal.

En este sentido, Calvo subraya que “los veterinarios somos la profesión sanitaria con mayor experiencia en programas de salud pública y prevención de enfermedades de origen zoonósico. Nuestro papel es fundamental a la hora de diseñar e implementar los programas y acciones para prevenir el uso excesivo o no responsable de antibióticos en personas y animales”.