Demuestran cómo varía la respuesta inmune entre asintomáticos y pacientes Covid-19 graves

Un estudio pionero publicado en “Nature” revela por qué hay diferencias sustanciales a la reacción frente al SARS-CoV-2

Un estudio pionero publicado en “Nature” revela por qué hay diferencias sustanciales a la reacción frente al SARS-CoV-2
Un estudio pionero publicado en “Nature” revela por qué hay diferencias sustanciales a la reacción frente al SARS-CoV-2Domenech CastellóEFE

La respuesta inmune ante la Covid-19 difiere notablemente entre unas personas y otras. Así se desprende del estudio más grande de este tipo elaborado en el Reino Unido y que ha identificado diferencias sustanciales en la respuesta inmune a la Covid-19 entre personas sin síntomas en comparación con aquellas que sufren una reacción más grave al virus.

En concreto, investigadores del Instituto Wellcome Sanger, la Universidad de Newcastle, el University College London, la Universidad de Cambridge, el Instituto Europeo de Bioinformática de EMBL (EMBL-EBI) y sus colaboradores, dentro de la iniciativa Human Cell Atlas, encontraron niveles elevados de células inmunes específicas en personas asintomáticas. También mostraron que las personas con síntomas más graves habían perdido estos tipos de células protectoras, pero habían ganado células inflamatorias. Estas diferencias en la respuesta inmune podrían ayudar a explicar la inflamación pulmonar grave y los síntomas de la coagulación sanguínea, y podrían usarse para identificar objetivos potenciales para el desarrollo de terapias. La investigación, publicada hoy en Nature Medicine, es uno de los únicos estudios que incluye a personas asintomáticas. Este estudio colaborativo a gran escala es parte de la iniciativa Human Cell Atlas, que trata de mapear cada tipo de célula en el cuerpo humano, para transformar nuestra comprensión de la salud, las infecciones y las enfermedades.

Hasta ahora, la pandemia mundial de Covid-19 ha causado millones de muertes y muchas más infecciones en todo el mundo. Los síntomas varían ampliamente en severidad y pueden variar desde una tos leve hasta dificultad respiratoria severa, coágulos de sangre e insuficiencia orgánica. Varios estudios anteriores han puesto de relieve una respuesta inmunitaria compleja en la sangre, pero hasta ahora no se había investigado en detalle la respuesta inmunitaria coordinada completa y cómo esta difiere entre pacientes sintomáticos y asintóticos.

Para realizar su trabajo, el equipo realizó una secuenciación unicelular de aproximadamente 800.000 células inmunitarias individuales, junto con un análisis detallado de las proteínas de la superficie celular y los receptores de antígenos que se encuentran en las células inmunitarias de la sangre. Revelaron diferencias en múltiples tipos de células inmunes que están involucradas en la respuesta del cuerpo a la Covid-19. En aquellos sin síntomas, el equipo encontró niveles elevados de células B que producen anticuerpos que se encuentran en los conductos de moco, como la nariz. Estos anticuerpos pueden ser una de nuestra primera línea de defensa en Covid-19. Sin embargo, estas células B protectoras faltaban en personas con síntomas graves, lo que indica la importancia de una respuesta inmunitaria eficaz asociada a anticuerpos en la nariz y otros conductos mucosos. El equipo descubrió que mientras que los pacientes con síntomas leves a moderados tenían niveles altos de células B y células T auxiliares, que ayudan a combatir las infecciones, los que tenían síntomas graves habían perdido muchas de estas células inmunitarias, lo que sugiere que esta parte del sistema inmunológico falló en personas con enfermedad grave. Por el contrario, las personas con síntomas más graves que llevaron a la hospitalización tuvieron un aumento descontrolado de monocitos y células T “asesinas”, cuyos niveles altos pueden provocar inflamación pulmonar. Aquellos con una enfermedad grave también tenían niveles elevados de células productoras de plaquetas, que ayudan a que la sangre se coagule.

«Este trabajo, de los primeros que analiza muestras recolectadas de personas asintomáticas, nos ayuda a comprender por qué algunos individuos reaccionan de manera diferente a la infección por Covid-19. También podría explicar síntomas como la inflamación pulmonar y los trombos sanguíneos», asegura Muzlifah Haniffa, autor principal de la Universidad de Newcastle, quien hace hincapié en que “además, descubre posibles nuevas dianas terapéuticas para ayudar a proteger a los pacientes contra la inflamación y la enfermedad grave. Por ejemplo, se podrían desarrollar tratamientos que disminuyan la producción de plaquetas o reduzcan la cantidad de células T asesinas producidas”.