Zarco: «La Covid ha evidenciado más aún las ineficiencias en humanización del sistema»

Este jueves comienza el primer Congreso Internacional de Humanización de la Asistencia Sanitaria, organizado por la Fundación Humans. Su presidente, Julio Zarco, nos adelanta algunas pinceladas sobre el mismo

“Este proceso será voluntario, motivador y gratificante” | Connie G. Santos
“Este proceso será voluntario, motivador y gratificante” | Connie G. Santos

-¿Se podría decir que la Covid ha puesto de moda la humanización de la Sanidad?

-Lo que ha puesto de manifiesto son las ineficiencias que el sistema, los profesionales y las organizaciones ya teníamos. Las ha evidenciado más porque la situación de crisis ha agudizado ciertos comportamientos y déficits de la organización, de la estructura o incluso la arquitectura, ha hecho que se evidenciaran con mayor nitidez.

-Humanizar no es sólo decorar las salas de Pediatría...

-El humanismo sanitario tiene muchas dimensiones. Una tiene que ver con los profesionales –sociosanitarios y no– que tienen que tener una formación en áreas tan importantes como habilidades comunicacionales, empatía, entrevista, escucha activa... Es una formación que, desgraciadamente, todavía es muy deficitaria en España. No llega ni al 4% las asignaturas que, en los grados de Medicina, se llevan a cabo con esta cuestión. La segunda, con el modelo organizativo. Todavía las grandes organizaciones, sobre todo los hospitales, son bastante poco amables con pacientes y acompañantes. Están muy preparadas para el profesional, pero poco para el paciente y tendríamos que rediseñar los procesos teniendo en cuenta cuáles son sus necesidades. También en la arquitectura tenemos espacios muy disfuncionales. Pongo siempre el ejemplo de por qué tenemos en las habitaciones de los pacientes la luz arriba. Tendría que ser tangencial, porque si estás tumbado es cegadora. También es muy importante la participación activa del ciudadano en todo el proceso: desde el diseño de los procedimientos hasta que expresen y tengan herramientas, lugares y mecanismos para poder expresar cuáles son sus necesidades y ayudarnos en una cierta cogobernanza de los procesos sanitarios.

-¿Cuáles son los principales déficits en humanización en nuestro país?

-Todos, en mayor o menor medida. Cada uno tiene una dimensión distinta y, por lo tanto, un rasgo y un impacto diferente. Hay dos muy importantes: las actitudes de los profesionales y la participación de los ciudadanos. Si tuviéramos esas dos, probablemente el resto podría ser mucho más sencillo. Quizás los espacios no serían los más adecuados, pero se podría paliar con las actitudes de los profesionales y la participación de los ciudadanos.

-¿Cuál es ahora el papel del paciente?

-Karl Popper habló de que las sociedades sanas son plurales, globalizadas, democráticas y deliberativas, aquellas donde el ciudadano no es un objeto sino un sujeto activo, informado y formado y, por tanto, con capacidad de tomar decisiones. Esto, ahora más que nunca, es necesario. Por lo tanto en un marco de sociedad abierta, lo que se pretende es que el ciudadano incorpore su óptica de manera real. Es lo que llamamos mapas de experiencia del paciente. Ahora se hace todo para él pero sin escuchar qué es lo que necesita, o peor, si le escuchamos no lo introducimos. Tenemos que darle espacio físico. En el Hospital Clínico de Madrid tenemos un comité con 47 organizaciones de pacientes de manera permanente, incorporados a la vida del hospital hasta auditando la web o la información que damos a los pacientes, si se entiende o no... Esa incorporación real del paciente a la vida del hospital es lo que se tiene que hacer y lo que denominamos modelo de hospital osmótico. Y con una responsabilidad, por supuesto.

-¿Qué temas destacaría del congreso?

-Es muy coral, hay muchas voces. Participan pacientes, organizaciones de pacientes y profesionales, desde médicos, enfermeras, farmacéuticos, fisioterapeutas, psicólogos, trabajadores sociales... todo el espectro, pero también filósofos. Por destacar, es importante una mesa con colegios profesionales sanitarios, donde van a estar los presidentes y se va a debatir el papel que tienen en los aspectos de las competencias relacionales, sobre las que se trabaja poco, y su responsabilidad para garantizar esto. Hay otra de universidades, con rectores, decanos y alumnos de Medicina, en la que se va a debatir cómo las universidades deben incorporar estas competencias relacionales. Y otra mesa hablará sobre estrategias en humanización en Salud Mental a través de un estudio de la fundación con las 17 comunidades autónomas y con los coordinadores de la estrategia de Salud Mental.

-Del 1 al 10, ¿qué puntuación da a España en humanización?

-En los últimos años hemos pasado a un 6,75. El notable alto lo tendrían Dinamarca, Suecia o Canadá. En España sí es cierto que se ha hecho lo más importante, y es que hay un debate abierto sobre el tema y una corriente muy inspiradora que está envolviendo a toda la Sanidad. Eso hace que el 6,75 pueda convertirse en un 7 si seguimos trabajando en los próximos años.