
Psicología
Cómo lidiar con tu familia o la familia de tu pareja durante Nochevieja, según psicólogos
Nochevieja reúne balances, expectativas… y viejas dinámicas familiares justo cuando menos margen hay para gestionarlas. Dos psicólogos especializados en vínculos comparten claves prácticas para transitar la cena con límites claros, calma y acuerdos de pareja

Nochevieja concentra expectativas, balances del año y viejas dinámicas familiares… justo cuando menos margen hay para procesarlas. ¿Cómo atravesar esa cena sin sentir que vuelves a un lugar -y a un rol- que ya no te representa?
Los psicólogos Rosi y Víctor (@rosiyvictor_psicologos), especialistas en apego, trauma y vínculos, proponen un enfoque práctico y emocionalmente honesto: entender qué te activa, elegir el rol adulto que quieres ocupar y poner límites claros (y breves) antes de la medianoche.
Por qué Nochevieja nos remueve tanto
Volver a la mesa familiar puede reactivar heridas antiguas, sensaciones de crítica o desprotección y el miedo a no encajar. Si hoy miras tu historia con más conciencia, es normal que ciertos gestos "duelan el doble": tu memoria emocional está avisando de que ya no quieres esas conductas en tu vida. Según los expertos, la clave no es fingir normalidad, sino darte un espacio para nombrar lo que sientes y decidir qué necesitas para estar a salvo emocionalmente. "Si algo te activa en exceso, no es que seas demasiado sensible, es tu memoria emocional diciendo que algo te hace daño".
Elige tu rol (y deja el antiguo atrás)
La familia funciona como un sistema: a cada quien se le asignó un papel. Muchos conflictos nacen cuando te siguen tratando como si fueras la versión de hace 10 o 20 años. Practica este cambio interno: "ya no soy esa persona; hoy puedo elegir otro rol". Ese permiso abre margen para responder distinto y no desde el piloto automático.
Rosi y victor recomiendan llevar preparados los límites antes de llegar, ya que "los límites eficaces no se improvisan". Define con antelación:
- Temas vedados (los que no debatirás esta noche).
- Tiempo de permanencia y con quién contarás como apoyo.
- Plan si te sientes abrumado/a (salir a tomar aire, cambiar de mesa, irte a una habitación).
- Dinámicas que no repetirás este año.
Recuerda: un límite es un acuerdo contigo que protege tu bienestar.
Cómo decir "hasta aquí" sin pelearte
Un límite asertivo combina empatía, claridad, calma y brevedad. No necesita largos alegatos. Ejemplo: "Entiendo que para ti es importante, pero hoy prefiero no hablar de ese tema". O si sientes que hay comparaciones, críticas o presión, repite tu límite con la misma frase corta. No es un debate, es una decisión. "Un límite no es justificarte: es informar, con calma, dónde termina tu bienestar", aseguran.
Micropausas y "estrategia de salida"
Si sube la intensidad:
- Ve al baño y respira 3 veces profundo.
- Sal unos segundos a tomar aire.
- Bebe agua despacio; envíate una frase de anclaje al móvil.
- Escribe o habla con tu persona segura.
- Deja también prevista una salida amable: "Me ha encantado veros, pero estoy cansado/a y me voy". Tener el plan reduce la sensación de estar atrapado/a.
Cuando la tensión viene por la familia de tu pareja
1) Identifica qué te activa (más allá del hecho concreto)
A veces no es el comentario, sino la herida que toca: miedo a no tener lugar, a ser juzgado/a o a perder el control. Pregúntate: "¿Qué parte de mí se siente insegura aquí y por qué?"
2) Detecta tu "guion aprendido" en familias
¿Tiendes a complacer, ponerte a la defensiva, desconectarte, hipervigilar o hacerte cargo de todo? Nombrarlo te permite elegir otra respuesta.
3) Pacta un micro-acuerdo de seguridad con tu pareja
Antes de la cena, hablad de:
- Qué necesitas para sentirte acompañado/a.
- Una señal que indique "me estoy saturando".
- Gestos concretos de apoyo (cambio de tema, salir a caminar, sentarse a tu lado).
4) Sed equipo, no contrincantes
Intervenid si el otro está incómodo, validaos mutuamente y priorizad la conexión de la pareja sobre expectativas externas. "No se trata de protegerse de la familia, sino de proteger el vínculo dentro de la familia", señalan los expertos.
Señales de alarma (y qué hacer)
Si aparecen humillaciones, ataques personales o consumo que dispara conflicto, reduce tiempo de exposición, apóyate en tu pareja y aplica la salida pactada. Tras la fiesta, conversad en frío: qué funcionó, qué límite faltó, qué acordar para la próxima.
En resumen
Con autoconocimiento, límites breves, micropausas y acuerdos de pareja, Nochevieja puede pasar de campo minado a experiencia más segura y consciente. Como subrayan Rosi y Víctor: "Ninguna fiesta define quién eres, lo importante es cómo te tratas en ese contexto".
✕
Accede a tu cuenta para comentar


