Organismo humano

Un estudio descubre que dormir más tiempo es bueno para adelgazar

Las personas con obesidad queman más energía durante las noches debido a una mayor presencia de insulina

¿Es mejor dormir sobre el lado izquierdo o el derecho?
Persona durmiendo con un antifaz Redes sociales

Un reciente estudio publicado en la revista 'Obesity' revela que las personas con obesidad tienden a gastar más energía durante la noche, en contraste con aquellas con un peso saludable que queman más calorías durante el día. El estudio también destaca que, durante las horas diurnas, las personas obesas presentan niveles más altos de insulina, indicando un esfuerzo adicional del cuerpo para procesar la glucosa, un azúcar rico en energía. El autor principal, Andrew McHill, comenta que la drástica diferencia en el momento en que se quema energía en personas con obesidad es "sorprendente", aunque aún no se comprende completamente el motivo detrás de esta variación.

La obesidad, definida por un Índice de Masa Corporal (IMC) de 30 o más, aumenta el riesgo de enfermedades como hipertensión arterial y diabetes tipo 2. Los ritmos circadianos, que regulan los cambios en el cuerpo humano a lo largo del día, también pueden influir en la salud. McHill y su equipo realizaron un estudio con 30 participantes de diferentes tamaños corporales, evaluando cómo la desalineación del ritmo circadiano afecta el metabolismo energético y la regulación de la glucosa, revelando que estas variaciones son más pronunciadas en personas obesas.

El estudio incluyó un estricto protocolo de investigación circadiana, donde los participantes permanecieron en un laboratorio durante seis días, con horarios diseñados para alterar sus períodos de sueño y vigilia. Después de cada periodo de sueño, se realizaron pruebas para medir el consumo de energía, incluyendo ejercicio con un calorímetro indirecto. Los investigadores también planean explorar los hábitos alimentarios y el hambre en personas obesas en comparación con aquellas con un peso saludable. Este estudio proporciona una nueva perspectiva sobre la relación entre el sueño, el ritmo circadiano y el metabolismo en individuos con obesidad.