La Fiscalía pide 24 años de cárcel para “La Reina de la coca”

La Audiencia Nacional la juzga desde la semana que viene por una incautación de 100 de cocaína en 2014

Dicen que no le quedó “más remedio” que seguir moviendo cocaína cuando salió de prisión provisional. Ana María Cameno, la mujer más conocida del mundo del narcotráfico madrileño de los últimos 20 años, debía mucho dinero a sus proveedores y ya se sabe que no suele ser gente comprensiva a la que no le importe esperar años en recibir el pago de ciertos pedidos. Así, Ana, conocida como “la reina de la coca” o “la narcopija”, volvió a traficar y la volvieron a pillar. “Te juro que es lo último que iba a hacer. Ya me iba a retirar”, le confesó a uno de los agentes que la detuvieron una mañana de finales de septiembre de 2014 en La Línea de la Concepción (Cádiz) con 99 kilos de cocaína (49 en armarios caleteados y 41 en un vehículo). Volvía de la peluquería y fue engrilletada por los agentes de Estupefacientes de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid en colaboración con la Brigada Central de la Policía Nacional y el apoyo de la UCO. Tras aquel arresto ingresó en prisión provisional, según adelantó entonces LA RAZÓN.

Aquella detención se produjo unas semanas después de que Ana se hubiera angustiado durante una reunión con un conocido colombiano en el aparcamiento de la pastelería Atuel de Majadahonda. Se puso nerviosa porque se sospechaba vigilada y entró a la cafetería para tirar por el retrete los 50.000 euros que le acababa de entregar su socio. Poco después tuvo otro incidente de tráfico y fue el detonante para que decidiera irse de Madrid junto a su nueva pareja (también imputado en esta causa), José Ramón Mora.

Ahora, más de cinco años después, ha salido su juicio, que comenzará el próximo martes en la Audiencia Nacional, según ha adelantado Europa Press. La Fiscalía Antidroga pide para ella 24 años de prisión por esa incautación y por blanquear sus ganancias a través de transferencias a Panamá. En el escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, el Ministerio Público acusa a Cameno de un delito contra la salud pública, otro de blanqueo de capitales y otro de tenencia ilícita de armas, los mismos a los que se enfrenta José Ramón Mora Parra, su pareja, para quien se solicitan 21 años de cárcel.

Pero ellos no serán los únicos que se sentarán en el banquillo durante el juicio que comienza el próximo 15 de enero: otros 11 presuntos miembros de la organización de Cameno se enfrentan a penas que van de los 4 a los 13 años de cárcel, unos por delito contra la salud pública y otros por blanqueo.

50.000 euros en joyas

Según el fiscal, Cameno y Mora Parra "disfrutaban de un alto nivel de vida" a pesar de que "no disponían de actividad económica real desde 2012". Habían adquirido distintos inmuebles y vehículos y disponían de dinero en efectivo, "extremos todos ellos de todo punto incompatible con la ausencia de ingresos". Usando el pseudónimo de 'Marta Sánchez', la conocida como 'reina de la coca' ocultaba su identidad para sus compras, entre las que se incluyen más de 50.000 euros en joyas.

El escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía Antidroga, comienza su relato en noviembre de 2013, cuando los investigadores tuvieron conocimiento de que Ana María Cameno "continuaba desarrollando actividades encaminadas a la distribución y venta a terceros de cocaína".

Con este propósito, mantenía contactos regulares tanto con suministradores como con los encargados del transporte de la droga, mientras que Mora Parra se ocupaba de los pagos correspondientes a las ventas así como de los contactos con la red que garantizaría la ocultación de los fondos. Los investigadores supieron de un primer transporte efectuado por uno de los acusados, Miguel Ángel López Palencia, el 31 de julio de 2014, cuando fue detenido en la sierra de Madrid con el coche cargado de 19 paquetes de cocaína con un peso total de 18 kilos y valorados en casi tres millones de euros. El 2 de septiembre siguiente se efectuó el transporte de otros cinco kilos de cocaína aproximadamente, tal y como comentaron los días siguientes Cameno, su pareja y el encargado de distribuir el material entre los clientes de la organización en Alicante.

En la finca La Aceitera, situada en la localidad de Medina del Campo (Valladolid), fue detenido otro presunto miembro de la organización e intervenida distinta documentación de Cameno y Mora Parra, así como dos envoltorios de plástico ocultos bajo tierra en la nave exterior y que contenían más de 800 gramos de cocaína.

Blaqueo a través de Bandenia

Según la Fiscalía Antidroga, Ana María Cameno y su pareja encargaron a una persona de confianza que contactara con David García Asenjo, quien “disponía de un entramado financiero y societario para facilitar la ocultación” de los fondos derivados de la venta de la droga y poder proceder a su lavado para integrarlos en el circuito legal. David García Asenjo y Guillermo Guadalix recurrieron a Jesús Gil Martín, quien contactó a su vez con José Miguel Artiles, director de la entidad Bandenia Banca Privada, para que hiciera la transferencia a Panamá del dinero de la organización de Cameno. Se da la circunstancia de que Bandenia está investigada en otro procedimiento abierto en la Audiencia Nacional en relación con el blanqueo de capitales procedente de actividades ilícitas como estafa, delitos contra la hacienda pública o narcotráfico. Gil Marín trató de confirmar cuatro transferencias que sumaban 409.700 dólares, pero sólo se pudo confirmar la efectividad de una de ellas, concretamente de 54.000 dólares. Tal y como consta en el escrito de acusación, Cameno y Mora Parra “mostraron su malestar e incluso se dirigieron en tono intimidatorio” a García Asenjo, por lo que éste y Guadalix procedieron a hacer las gestiones para devolver el dinero.