Españoles en Wuhan: La repatriación de Exteriores, aún sin fecha

Asuntos Exteriores prepara, junto a Sanidad y la Embajada de España en China, el retorno de una veintena de ciudadanos nacionales atrapados en el epicentro del brote del coronavirus, mientras ultiman un plan de actuación

«El día a día de mi marido y del resto de españoles aislados en Wuhan es ver cómo pasan las horas ‘‘atrapados’’ en el piso. Salen lo justo. No quieren contagiarse. El viernes pasado hicieron una compra grande para llenar la nevera porque no saben cuántos días van a estar así», explica a este periódico Mónica Nicolás, la mujer de Manuel Vela. «Queremos que los repatríen ya», pide. Ayer, precisamente la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González, manifestaba en su cuenta de Twitter que el Gobierno está trabajando, junto al ministro de Sanidad y la Embajada de España en China, para repatriar a la veintena de españoles en el epicentro del coronavirus. Sin embargo, no daban ninguna fecha. «A nosotros tampoco. Llevamos una semana hablando con unos y otros y siempre se nos dice que están barajando opciones pero no concretan una fecha». De ahí que ayer «mi amiga Madela Suca pusiera en marcha una iniciativa en la plataforma Change.org pidiendo que evacuen urgentemente a los españoles». Al cierre de esta edición ya habían conseguido casi 22.000 firmas.

Mónica sabe perfectamente que el tiempo juega en contra de sus seres queridos. Las posibilidades de contagiarse aumentan con cada día que pasa, por eso «es importante que los ciudadanos firmen esta petición porque el que está ahí podría ser el padre, el hermano o el hijo de cualquiera de los que estamos aquí». Mónica, como el resto de familiares, quieren que el Gobierno les dé una fecha. Ellos, así como los españoles aislados en Wuhan viven pendientes de las noticias, de las llamadas... No entienden cómo puede ser que «Francia ya haya acotado una fecha y España no», dice Mónica en referencia a que el pasado domingo la ministra francesa de Salud, Agnès Buzyn, anunciase que a mediados de esta semana el país galo va a proceder a hacer una repatriación por vía aérea directa con el acuerdo previo de las autoridades chinas.

Su miedo es lógico. Pero eso no quita que el riesgo del 2019-nCoV, como lo ha denominado provisionalmente la Organización Mundial de la Salud (OMS), sea bajo: tiene «un 2,5%» de letalidad, menor que la de otras enfermedades de nuestro entorno, tal y como hizo hincapié el pasado viernes Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.

Portugal tampoco ha concretado una fecha. Así, el Gobierno luso, tras haber recomendado evitar «viajes no esenciales a China», anunció ayer que se prepara para evacuar a los ciudadanos portugueses residentes en el epicentro del brote del nuevo coronavirus agresivo. En concreto, el Gobierno luso ha recibido la solicitud de 14 portugueses que residen en Wuhan para abandonar China (son 20), según explicó ayer el ministro de Asuntos Extranjeros luso, Augusto Santos Silva, que quizá dio la pista al afirmar que Portugal «desarrollará acciones conjuntas con otros países que también pretenden evacuar de la zona a sus compatriotas».

Además es importante mantener la calma (lo que no ayuda la ausencia de concreción por parte de Asuntos Exteriores), máxime cuando el coronavirus tiene un periodo de incubación de 14 días; es decir, que es contagioso antes de que se manifiesten los síntomas, lo que le diferencia del síndrome respiratorio agudo (SARS) que tras comenzar en 2002 en China causó más de 700 muertes. Así, según el Grupo de Infecciones de Semes, aunque el coronavirus es menos agresivo que el ébola, al ser asintomático es más fácil la posibilidad de contagio.

Aunque de momento se desconoce cómo será la supervisión o el protocolo a seguir tras su repatriación, en Francia, por ejemplo, «estas personas, a su llegada, tendrán que permanecer en una zona de recepción durante 14 días», un periodo de cuarentena destinado a tratar de evitar la propagación del virus en el país galo. En este sentido, los expertos recomiendan que, llegado el momento de la repatriación, o bien se opte por su aislamiento en un hospital o bien un aislamiento en domicilio si el paciente está asintomático pero dentro del periodo de incubación para evitar el contagio. La Paz, Puerta de Hierro y Gómez Ulla cuentan con habitaciones de aislamiento.

Se trata, en definitiva, de evitar al máximo de lo posible que el coronavirus se extienda. De ahí que el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) alertase a las autoridades europeas sobre la necesidad de «reforzarse», ya que solo si se aplican las medidas necesarias, el riesgo de contagio secundario en la UE será «bajo». Por contra, una detección tardía de un caso importado o la no aplicación de las medidas de control pertinentes convertiría el riesgo de transmisión secundaria en el entorno comunitario en «muy alto».

No obstante, fuentes del Aeropuerto Madrid-Barajas Adolfo Suárez criticaron que «no se estén dando mascarillas ni guantes a los trabajadores que cada día interactúan con un público que se desconoce si portan o no el virus. La única compañía que si lo ha hecho ha sido China Eastern Airlines, aunque solo para atender los vuelos de salida, no las llegadas», con lo que el riesgo de contagio sigue siendo el mismo.

¿Cómo actuar cuando vuelvan?

Análisis de la Dr. Sara Gayoso del Grupo de Infecciones de SEMES

-¿Cuál debería ser el protocolo a seguir durante la repatriación para evitar el contagio?

-El transporte a utilizar estará o no medicalizado según la situación clínica de los pacientes. Una vez de regreso, si las personas llegan sin síntomas o con síntomas leves que no requieren ingreso hospitalario el aislamiento podría ralizarse en el domicilio del paciente hasta que se cumpla el periodo de incubación de 14 días, dado que se ha comprobado que es posible la transmisión del virus por personas asintomáticas durante este tiempo.

-¿Al ser asintomático es peor que el ébola?

-Desde el punto de vista de la capacidad de transmisión y de contagio, es mayor en el caso del coronavirus que para el ébola. Este último requiere además contacto directo con los fluidos del paciente, mientras que en el caso del coronavirus basta con la transmisión aérea. Pero en cuanto a la lelatidad, el coronavirus es mucho menos agresivo que el ébola.

-¿Qué medidas deberíamos poner los españoles para prevenir?

-Evitar viajar a la zona afectada es lo principal. Y luego: lavarse las manos de forma frecuente, taparse la nariz y la boca cuando se tosa o estornude... En España no es necesario tomar ninguna precaución especial para el manejo de alimentos ni con el trato con animales.