Garabandal (I)

Entre 1961 y 1965 –coincidiendo con el Concilio Vaticano II– en la remota y pequeña aldea cántabra de San Sebastián de Garabandal, se produjeron unos extraordinarios acontecimientos protagonizados por cuatro niñas de 11 y 12 años, que manifestaron se les aparecía la Virgen.

Pese a no haber en la aldea teléfono ni TV, la noticia alcanzó tal resonancia a nivel mundial, que miles de personas peregrinaron hasta allí movidas por la fe o la curiosidad para observar los excepcionales fenómenos que se producían. Fotografías, grabaciones del NODO e impresionantes testimonios acreditan lo sucedido. Conchita, la vidente principal, fue recibida por S. Pablo VI y el Padre S. Pío de Pietrelcina, entre otras personalidades.

Ahora la productora Mater Spei ha realizado un espléndido documental sobre Garabandal con testigos presenciales de los hechos, incluido uno relevantísmo que desautoriza la inexistente comisión de investigación promovida por la jerarquía eclesiástica. Habiendo superado el documental las 350.000 visualizaciones en su primera semana en YouTube, ayer –sin explicación alguna– «alguien» censuró su emisión.

Garabandal es un hecho histórico, para creyentes o no, y tenemos derecho a conocer la verdad de lo sucedido. Desde el comienzo de estas apariciones, parece que una «mano negra» ha querido impedir que se reconozca lo que la Virgen manifestó a esas niñas, y ahora sigue actuando en la sombra. Pero «no hay nada escondido que no acabe por saberse». Saldrá a la luz, aunque incomode a los aludidos. «La verdad nos hará libres».